Rispideces por ruptura en el Frente Progresista y tensión por el bloqueo PRO a emisión de deuda para obras clave en la ciudad de Rosario.
Mónica Fein y Mauricio Macri.
En medio del frenesí por el cierre de listas de candidatos en todo el país, el presidente Mauricio Macri visitará hoy Rosario para encabezar el acto del Día de la Bandera, luego de que hace un mes su partido, el PRO, bloqueará la emisión de bonos a la intendenta de la ciudad, Mónica Fein, del Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS).
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Por eso, la recepción al Presidente será apenas protocolar y sin efusividad, con cierta tensión no sólo por el bloqueo del PRO a la deuda por u$s200 millones para obras en la ciudad. También es la primera visita del Presidente a la provincia tras la salida institucional de la UCR del FPCyS del gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, para participar en la alianza Cambiemos en la legislativa nacional. Los comicios locales en Rosario son un caso aparte, ya que el radicalismo irá solo, separado de ambos frentes, para la disputa por el Concejo Deliberante.
Así, se espera un acto corto donde no está previsto un encuentro entre Fein y Macri, que apenas puede llegar a limitarse a un viaje de escasos minutos entre el aeropuerto de la ciudad y el Monumento a la Bandera, donde a las 9 se realizará el tradicional izamiento del mástil. Con Lifschitz tampoco habrá mano a mano.
La brevedad del acto también radica en que por primera vez desde el regreso de la democracia no contará con un desfile cívico, lo que generó malestar de veteranos de Malvinas y otras organizaciones que participaban de esa actividad.
Macri dará un mensaje ante Lifschitz y la intendenta rosarina, entre otras autoridades nacionales y provinciales. Se espera que, a su turno, Fein recuerde que la ciudad fue imposibilitada por el PRO de contar con un bono que iba a ser destinado para obras de infraestructura, cuando otros distritos gobernados por el partido de Macri han tomado deuda en el mercado internacional, hecho que no ocurre en Rosario desde 1999.
Terminado el acto en el Monumento a la Bandera, que se encuentra vallado debido a que está siendo sometido a tareas de refacción, comenzará una celebración en el Parque Nacional a la Bandera, donde se montarán tres escenarios con espectáculos de música y danza hasta las 17.
Pero este año se generó una polémica por la cancelación del desfile, que comenzó siendo militar y con el paso de los años fue mutando a una expresión preponderantemente cívica, con el protagonismo cada vez menor de soldados activos y más civiles, con la presencia de exveteranos de Malvinas, agrupaciones gauchas y colectividades extranjeras.
Ante esto, Julio Más, del centro de Exsoldados Combatientes de Malvinas, adelantó que sus integrantes concurrirán igual para manifestar su disconformidad con la decisión del Gobierno nacional. Además, está convocada una marcha multisectorial contra los aumentos en las tarifas de servicios públicos.
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