Macri: “No sé nada de las escuchas”

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Mauricio Macri suspendió ayer la actividad matinal -una inspección al Centro de Monitoreo de la Policía Metropolitana- a la espera de una reunión de sus equipos de comunicación con el ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro, en el Palacio de Bolívar 1. De allí se conciliaron dos estrategias, la mediática y la judicial, tras conocerse el lunes por la noche la citación a indagatoria -para él el 28 de abril y para su ministro, el 22 de abril- que resolvió el juez Norberto Oyarbide en la causa por escuchas donde se investiga una supuesta asociación ilícita conformada por ex funcionarios porteños. Por cierto, esa misma noche, Macri y Montenegro acordaron algunas cuestiones, que terminó puliendo esa mesa que integró el ministro junto al jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, el vocero Ivan Pavlosky, el secretario Marcos Peña; y el titular de Comunicación, Miguel de Godoy.

Así, el jefe de Gobierno porteño, por la tarde, improvisó una conferencia de prensa donde aseguró que se presentará a declarar ante el juez, habló de sus sospechas sobre una intencionalidad política en la medida judicial, aseguró que no renunciará Montenegro y que intentará evitar que nuevamente se paralice su Gobierno, como sucedió cuando estalló el escándalo del espionaje.

Macri insistió en que no tiene nada que ver él ni su Gobierno con las escuchas -incluidas las que le realizaron a su cuñado-, y avanzó sosteniendo que es un mal (entrometerse en la vida privada de las personas) que habría que erradicar.

Por lo pronto, el jefe de Gobierno tendrá sus abogados (consultaron a Santiago Feder) y el ministro Montenegro, los suyos. Como parte de lo acordado, además, el titular de Seguridad y Justicia no abrirá la boca sobre la causa judicial, y todo el Gobierno porteño se mantendrá firme en acusar a una embestida del Gobierno nacional la decisión de Oyarbide sobre las indagatorias, al que mortificaría el lanzamiento de la candidatura presidencial de Macri. El kirchnerismo se mostró moderado (ver nota aparte) al opinar de la situación.

En lo que hace al expediente, el propio jefe porteño sostuvo ayer que las escuchas habrían sido más de 400 y «de hace años, antes de que fuéramos Gobierno».

En el marco de la causa están detenidos el presunto espía Ciro James, quien fue empleado del Ministerio de Educación porteño cuando lo conducía Mariano Narodowski (también citado por Oyarbide a indagatoria), y el ex jefe de Policía Jorge «Fino» Palacios.

«Por supuesto que concurriremos a declarar como corresponde y con la misma tranquilidad con que hemos hablado siempre de este tema; no tenemos ningún vínculo con las escuchas», dijo Macri ante los movileros y remarcó: «No lo conocemos a James, y este Gobierno no ordenó ninguna escucha».

«Me es imposible no pensar en suspicacias sobre lo que está sucediendo, que acá hay intencionalidad política. No entiendo por qué tengo que ir a declarar», insistió el jefe porteño.

«Lo que más me preocupa es decirle a mi equipo que nos concentremos en el trabajo diario, no como el trimestre pasado, que se nos paralizó el Gobierno y tenemos que seguir trabajando», remarcó Macri y dijo que, a su entender, los «indicios son muy imaginativos» para citarlo a declarar.

Después confirmó que Montenegro, quien viene cuestionado no sólo por la causa escuchas, sino también por las purgas en la Policía producto de la vinculación de agentes en causas judiciales, no renunciará. En el Gobierno porteño sostienen que, por un lado, el ministro no fue quien designó a Palacios -recomendado por Macri- y que además desplazarlo sería un error, ya que ponen en duda que Oyarbide lo procese.

Por otra parte, el macrismo ya está encargando sondeos sobre la opinión de los vecinos, con la idea de demostrar que no es una preocupación la citación al jefe porteño y que además los porteños en su mayoría le atribuirían la jugada judicial al kirchnerismo.

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