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Macrismo rechaza la megatorre de Madero por ilegal
Mauricio Macri se sumó ayer a la celebración por el Día del Maestro, mientras su Gobierno rechazó la construcción del edificio más alto de América Latina en la isla Demarchi, que anunció Cristina de Kirchner.
En principio habría una confusión con respecto a los proyectos que ahora reflota el Gobierno nacional y que provocaron igualmente polémica hace dos años en su primer anuncio. El Gobierno nacional habló primero de un polo industrial audiovisual que se montaría en la punta de la llamada isla Demarchi, una saliente hacia el río donde hay terrenos estatales nacionales. Luego sostuvo la mudanza de oficinas en lo que sería un "polo gubernamental", para lo cual sí envió un proyecto a la Legislatura porteña, tratándose de una suerte de nuevo barrio o Puerto Madero 2.
Como sea, tampoco se aprobó aunque formaba parte de un intercambio de votos con el PRO que no recibió las adhesiones K para la realización de un barrio de lujo en cercanías de la Demarchi, como es la ex ciudad deportiva de Boca Juniors.
Ahora, Cristina anunció la adjudicación de un original edificio de 335 metros de altura que se convertiría en el más alto de América Latina y que tiene una forma que, casualmente ayudaría -según expertos- a saltear el paso de pedir permiso para elevarse.
Es que, ese formato como tobogán pero con pendiente curva hace que el alto máximo lo obtenga en una porción más pequeña de terreno.
De acuerdo con los especialistas, el edificio se montaría en una superficie de 120 mil metros cuadrados, unas doce manzanas para tener una idea de la extensión, siendo esos terrenos, en punta de la isla Demarchi, detrás de Puerto Madero, aptos como distrito industrial 1 (I1) , sin tener límite de altura, pero con el permiso para construir sólo el doble de la superficie de su terreno, es decir, un Factor de Ocupación Total (FOT) 2. Así, se podrían construir 240 mil metros cuadrados cubiertos que obligarían a contar con un importante entorno libre.
"En estos predios no hay límite de altura, altura máxima sino sólo relaciones entre distancia y altura, la distancia de la línea de edificación", explicaron los expertos a este diario para señalar que, si el edificio se rodea de grandes extensiones de superficie libre (similar al Central Park de acuerdo con Cristina de Kirchner) "compensaría" lo que ocupa en altura y, no requeriría de una ley que lo autorice porque, supuestamente, estaría cumpliendo con las normas del Código de Planeamiento Urbano de la Ciudad de Buenos Aires.
Para la vicejefa de Gobierno porteño, María Eugenia Vidal, sería algo "abiertamente ilegal". La funcionaria dijo que la construcción de la torre más alta de Latinoamérica debe ser aprobada por la Legislatura. La construcción ya fue adjudicada a la empresa Riva SA conocedora de las normas porteñas por haber participado en varias obras importantes en el distrito.
Vidal, ante las radios, dijo ayer que "si el proyecto no pasa por la Legislatura es abiertamente ilegal", porque "si está construyendo en una zona que esta zonificada para un uso y se construye algo más alto, es ilegal".
"Si (en el Gobierno) tienen un proyecto, que lo acerquen a la Legislatura y vamos a mirar con buenos ojos si es bueno para la Ciudad", advirtió la vice de Mauricio Macri acerca de la necesidad de que el proyecto cuente con una ley porteña que lo autorice.
La vice recordó que el bloque macrista apoyó al kirchenrismo en la Legislatura para la aprobación de un proyecto que habilitaba el uso de terrenos en la Ciudad para viviendas del plan Procrear, dando a entender que podría dar los votos del PRO para el superedificio K en la isla Demarchi.
El Gobierno nacional quiere comenzar el llamado Polo Audiovisual que tiene prevista una inversión de $2500 millones en cinco años para levantar 67 pisos destinados a estudios de televisión, oficinas para las productoras de contenidos y los canales de TV y entre otras instalaciones un estadio con capacidad para 15 mil personas.
El complejo tendrá 216 mil metros cuadrados, superficie que la jefa de Estado comparó con la del Central Park de Nueva York, y será llevado a cabo a partir de una sociedad entre el sector público y el privado.
Según el anuncio de la Presidenta, el Estado aportará el terreno en el extremo sur de Puerto Madero -cuyo valor el Tribunal de Tasación de la Nación fijó en $620 millones - y Riva SA se encargará de la construcción y de la inversión.


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