contraste. Macron y Merkel, que coincidieron en la crítica al nacionalismo, intercambiaron sonrisas ante el gesto adusto de Trump.
París - El presidente francés, Emmanuel Macron, encabezó ayer los tributos a millones de soldados muertos hace 100 años en la Primera Guerra Mundial, en una emotiva ceremonia en París a la que asistieron decenas de líderes para advertir contra el nacionalismo.
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el mandatario ruso, Vladímir Putin; la canciller alemana, Angela Merkel, y decenas de monarcas, príncipes, presidentes y primeros ministros acompañaron a Macron en el recuerdo del momento en que hace 100 años las armas se callaron en Europa.
En un discurso de diez minutos junto a la tumba del soldado desconocido, el presidente francés describió el "infierno inimaginable" de aquellos que lucharon en las trincheras y denunció al nacionalismo que avivó las llamas de la guerra y ahora muestra señales de resurgir.
Macron habló sin rodeos sobre la amenaza del nacionalismo, calificándolo de una traición a los valores morales. Trump, a quien se describe como un nacionalista y promovió la política de "Estados Unidos primero", se sentó a pocos metros de distancia con un rostro adusto.
"El patriotismo es exactamente lo opuesto al nacionalismo: el nacionalismo es una traición al patriotismo", dijo el mandatario francés. "Cuando decimos nuestros intereses son lo primero, los de los otros no importan, borramos lo más precioso de una nación, lo que le da vida y la hace grande: sus valores morales".
La conmemoración fue el tributo principal para honrar a quienes murieron en la guerra entre 1914-1918 y recordar la firma del armisticio que puso fin al conflicto exactamente a las 11.00 am local el 11 de noviembre de 1918.
Tras la ceremonia, los líderes retornaron al Elíseo para un almuerzo durante el cual los presidentes de Estados Unidos, Rusia y Francia sentaron juntos y pudieron tener una "rica y fluida discusión" sobre temas como Irán, Siria, Arabia Saudita y Corea del Norte, dijo el palacio presidencial francés.
Por la tarde, todos los dirigentes con excepción de Trump participaron con miembros de la sociedad civil en un Foro Internacional por la Paz organizado por la presidencia francesa para defender el multilateralismo que imperó desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Merkel recordó que el proyecto de una Europa en paz está actualmente en entredicho y expresó su preocupación de que "los puntos de vista nacionalistas ganen terreno una vez más. "La paz que disfrutamos hoy, que a veces nos parece como algo evidente, está lejos de serlo, y hay que pelear por ella", declaró la canciller alemana.
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