"La contrarrevolución tuvo este triunfo en la Asamblea Nacional (Parlamento). Que nadie se llame a engaño, la situación es compleja, tenemos que cerrar filas en unión cívico-militar", señaló Maduro desde el palacio presidencial de Miraflores, en Caracas, tras una reunión con los líderes políticos del oficialista Partido Socialista Unido (PSUV) en la madrugada de ayer.
El mandatario, que sostuvo que "se abre una nueva etapa" con una oposición que dominará el poder legislativo, convocó a un congreso del partido de Gobierno, esperando hacer "críticas y autocríticas constructivas".
"Llamé a un debate integral para buscar solución a los asuntos del país. Un debate para hacer más revolución, para reconstruir una nueva mayoría revolucionaria", dijo.
Maduro, sucesor de Hugo Chávez (1999-2013), mencionó tres grupos de trabajo, integrados por miembros del PSUV, que bregarán para definir las estrategias del chavismo en materia económica, política y sobre "la Asamblea Nacional", ahora opositora. En estas comisiones no figura el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, quien fue reelegido como diputado.
En tanto, el secretario ejecutivo de la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, instó al Gobierno a enfrentar la situación económica, marcada por desabastecimiento crónico de bienes básicos, por una fuerte devaluación del bolívar y por una inflación anual del 200%.
"Aquí tenemos una coyuntura económica y social extremadamente urgente y ustedes hasta ahora lo único que hicieron es agravar la situación del pueblo. Instamos al Gobierno a que sencillamente deje la lloradera y se ponga a trabajar", sentenció y exigió que "asuma medidas de emergencia en la agenda económica y social", tras advertir que "el país tiene un severo problema a nivel de abastecimiento".
"La guerra económica no dio resultados, es una versión publicitaria que nadie te compró, seguir insistiendo en eso es seguir evadiendo una realidad que exige de ustedes respuestas inmediatas", insistió Torrealba.
Maduro denunció además que organismos empresariales como la patronal Fedecámaras, Consecomercio y la Cámara Inmobiliaria están pidiendo a los nuevos diputados opositores que deroguen la leyes orgánica del trabajo, de Precios Justos; Arrendamiento, Tierras urbanas y Contra la estafa inmobiliaria". "Vienen a imponer la restauración neoliberal de la ultraderecha", acotó.
De acuerdo con el último informe de la Comisión Nacional Electoral (CNE), de un total de 167 bancas, 109 corresponden a la MUD, en tanto tres son para indígenas de partidos regionales vinculados a la coalición opositora y 55 para el derrotado PSUV. La mayoría calificada de dos tercios le otorga a la MUD plenas competencias para convocar referendos e impulsar una Asamblea Constituyente.
| Agencias AFP y ANSA |


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