19 de marzo 2015 - 00:00

Magistratura: oposición busca frenar el envión K

Luis Cabral y Alejandra Gils Carbó
Luis Cabral y Alejandra Gils Carbó
La oposición en el Consejo de la Magistratura decidió ayer no prestar acuerdo al oficialismo, que requiere de 2/3 en los plenarios de dicho organismo para activar los concursos que buscan cubrir espacios de poder decisivos dentro de la Justicia. En una reunión reservada a la que asistieron legisladores, jueces y abogados se estableció la estrategia que hace imposible avanzar en las cuestiones más trascendentes que se desarrollan en la Comisión de Selección. El Gobierno cuenta con la mayoría simple, lo cual lo preserva de que la parálisis sea total, tal como sucedió en 2013.

Para hoy está prevista en la Magistratura la audiencia pública por el concurso que debe cubrir una vacante estratégica en la Cámara Federal porteña. Se presentarán ante los consejeros el juez federal Sebastián Casanello (por estos días uno de los magistrados más rutilantes en Comodoro Py), el juez penal tributario Javier López Biscayart (investigó el caso Skanska), el juez de Ejecución Penal Sergio Delgado, el juez de Morón Julio César Báez y Domingo Montanaro, que tiene un récord envidiable en sus exámenes escritos, aunque siempre ha encontrado trabas en el momento del test psicológico por el cual todos los candidatos deben pasar antes de quedar confirmados en una terna.

El bloque opositor en la Magistratura lo integran los jueces Leonidas Moldes y Luis Cabral, los legisladores radicales Ángel Rozas y Gustavo Valdés y los abogados Miguel Piedecasas y Adriana Donato. El cónclave de ayer fue un correlato de lo que ya se ha escuchado en los últimos plenarios: la semana pasada la titular del organismo, Gabriela Vázquez (de buena sintonía con el kirchnerismo), increpó a Cabral al señalar que éste intenta obstaculizar la gestión del Consejo. Incluso fue más allá y le recordó el atraso en el tratamiento de los expedientes que tendría lugar en la vocalía de la Casación que Cabral subroga.

En 2013, cuando la oposición no prestó los votos para definir el concurso de los juzgados federales en lo Civil y Comercial (donde tramitaba la ley de medios), el kirchnerismo directamente optó por la parálisis: durante todo ese año fue imposible definir cuestiones trascendentes, algo de lo cual se jactaban en público, cada uno con su estilo, el senador Marcelo Fuentes y el diputado Carlos Moreno.

Esta postura de la oposición es interpretada en el oficialismo como la réplica ante las últimas modificaciones que tienen lugar en el organismo y que son impulsadas desde la administración general que desde fines de 2014 ocupa Jorge Cholakian, vocal de Justicia Legítima. En los borradores del bloque mayoritario los consejeros opositores son vistos como sucursales de otras influencias externas en un paneo que va desde Ricardo Lorenzetti hasta Sergio Massa, pasando por Enrique Nosiglia.

De esta forma, el Consejo parece poco permeable al clima de cierta distensión que se da en otros entornos más elevados: cada vez son más frecuentes los contactos entre Lorenzetti y la procuradora Alejandra Gils Carbó, que encontró en la muerte de Alberto Nisman un punto de inflexión que ahora la lleva a buscar consensos con el titular de la Corte en cuestiones que van desde la oficina de intervenciones telefónicas que funcionará en el Ministerio Público hasta la puesta en marcha del Código Procesal Penal que establece el modelo acusatorio.

Se trata de un giro que no sólo se pronuncia en el caso de la jefa de los fiscales sino que se hace más visible en otros ámbitos con diálogos que ahora son menos discretos, como el que hace quince días protagonizó Daniel Angelici, gerente judicial de Mauricio Macri, en un despacho encumbrado en el Ministerio de Justicia.

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