27 de octubre 2015 - 00:00

Males argentinos: el mundo no es culpable

Males argentinos: el mundo no es culpable
Desde hace varios años "se nos cayó el mundo encima" parece ser la explicación "estándar" a la que recurre el Gobierno para defender los pobres resultados de su gestión económica. Según esta interpretación, si no fuera por la crisis financiera global, la desaceleración del crecimiento en China, los problemas de Grecia, la depreciación del real y la recesión en Brasil y la caída en el precio de los commodities estaríamos fenómeno.

Como demostramos en otro artículo, durante el período 2002-2012 la Argentina se benefició de un "viento de cola" extraordinario. Sólo entre 1946 y 1949 o entre 1972 y 1975 los mercados internacionales mostraron condiciones tan favorables para la expansión de la economía nacional. A partir de mediados de 2012 la fase alcista del superciclo de commodities iniciado a principios de siglo alcanzó su pico. Desde entonces los precios de la energía, los metales y los productos agropecuarios cayeron significativamente. Esto evidentemente restó intensidad al "viento de cola", pero las bajísimas tasas de interés en los mercados de capitales internacionales compensaron en algo la caída. El problema es que la Argentina no puede aprovechar estas últimas por no haber resuelto el default de 2001.

¿Hasta qué punto es válido argumentar que el pobre desempeño de la economía argentina es culpa de lo que pasa en el resto del mundo? Es fácil contestar a esta pregunta.

Proyecciones

El FMI publica las tasas de crecimiento del PBI históricas para 187 países y proyecciones para los próximos cinco años. Un análisis de estos datos confirma que la respuesta es un no rotundo si se compara a la Argentina con un grupo de países que incluye vecinos, economías emergentes de Asia, África y Europa, economías en serios problemas (Grecia), exportadores de recursos naturales como Australia y Sudáfrica y el promedio de la economía mundial. El análisis muestra el impacto de la caída del precio de los commodities a partir de mediados de 2012. Como se puede apreciar (ver cuadro), según el FMI en 2015 sólo veinte países en todo el mundo tendrán un peor desempeño económico que la Argentina (entre ellos Brasil y Venezuela). No se explica por qué el mundo se nos cayó encima a nosotros pero no a Bolivia, Colombia, Chile, Perú, Paraguay y Uruguay. En casi todos estos países las exportaciones de materias primas juegan un papel importante en su estructura económica. Si tomamos el período 2012-2015 los resultados son un poco más alentadores. Durante ese período sólo 37 países de un total de 187 tuvieron menor crecimiento económico que la Argentina (este selecto grupo incluye tanto a Brasil y Venezuela como a Grecia, que sigue inmersa en una seria crisis económica). En cualquier caso, la economía mundial creció un 3,3%, por lo cual no se puede culpar al mundo de nuestros problemas.

La Argentina sigue siendo un país donde la verdad no es la realidad. Culpar al resto del mundo de nuestros problemas tiene una larga tradición. En 1890, cuando el país experimentó una de las crisis más severas de su historia, el inglés Thomas Turner observó: "Hay miles de argentinos que en este momento creen firmemente que todos sus problemas no son consecuencia de su mala administración o de las barbaridades cometidas por sus gobernantes sino de la acción de empresarios ingleses, franceses o alemanes. Dicen que si los ingleses, con sus abultados bolsillos y su incansable capacidad para la intriga, no hubieran venido a tentar a nuestros gobernantes, sobornado a nuestros funcionarios halagando sus vicios, traficando con sus debilidades y explotando sus virtudes -es decir, jugando el papel de la serpiente- no habría habido una crisis". Parece que nuestra capacidad colectiva de diagnosticar nuestros problemas ha cambiado muy poco. Y como dijo algún sabio: la locura es hacer siempre lo mismo y pretender un resultado distinto.

(*) Profesor adjunto de finanzas en UCEMA y New York University y miembro del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso.

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