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“Me armaron una causa como el caso Candela”
"Señores jueces, no hay ningún riesgo, hay una causa no firme", dijo Grassi ante el Tribunal: "Lo único que hago todos los días en mi oficina es trabajar". El sacerdote, en plena audiencia, explicó que el fin de la Justicia es la resocialización y fue así que sostuvo: "Estoy lejos de los chicos de la Fundación, pero estoy cerca de su alimentación, de dedicarme para que tengan salud, de mantener la fundación...".
Grassi sostuvo que existe una "campaña mediática llevada a cabo por el Grupo Clarín" para que "el Tribunal terminara sancionándome" cuando no hay ninguna razón real para que -a su juicio- lo haga.
Se refirió además al fiscal general de Morón Federico Nieva Woodgate, a cargo del caso de la chiquita de 11 años que fue hallada asesinada a la vera del Acceso Oeste y cuyo crimen no tiene detenidos: "¿Quién mató a Candela? Armaron una causa como me la armaron a mí, con acusaciones falsas", sostuvo.
Luego señaló que no cuenta con fondos para escaparse. Para eso, Grassi se levantó, mostró los bolsillos vacíos de su sobretodo azul y dijo: "Utilicé durante todo el proceso el mismo saco. Nunca me tomé vacaciones, no tengo cuenta bancaria". Y agregó: "No fui a buscar un abogado porque es caro, fui a buscar un abogado bueno... ¿No tengo derecho a tener un abogado bueno?".
Además se refirió a los dichos de los abogados querellantes Piris y Gallego. "Me llaman pedófilo, que se hagan cargo de eso", les dijo a los dos letrados y recordó que "en la pericia de Calafate dice que no tengo rasgos de pedófilo ni de abusador sexual".
Por último, se refirió a por qué debería quedar en libertad mientras la condena a 15 años de prisión no esté firme: "Tengo antecedentes impecables", señaló Grassi y esgrimió: "En todo momento me serví a proceso".
"No hay ningún riesgo, absolutamente ningún riesgo", dijo Grassi sobre la chance de una fuga. "No hay razón concreta para que me puedan quitar beneficios", concluyó.


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