Pérez, del Frente para la Victoria (FpV) y candidato al Parlasur por Mendoza, recibió a Cornejo al día siguiente de la victoria del último en las elecciones generales del 21 de junio último, donde el radical logró una importante victoria como el candidato de Cambiemos.
El desayuno que compartieron tiró por la borda la lógica de confrontación que impulsó en los últimos años el sector más radicalizado del oficialismo, representado por la agrupación La Cámpora.
Sin embargo, y a medida que Cornejo comenzó a marcar los puntos fundamentales de la agenda que tenía el distrito para solucionar con urgencia, las conversaciones se enfriaron.
Ayer, la presencia de Pérez y su sucesor en el nuevo edificio del Poder Judicial en Godoy Cruz, municipio que controla actualmente Cornejo, revitalizó la mesa de transición. También estuvo su compañera de fórmula y actual senadora nacional, Laura Montero.
El gobernador mendocino estará hoy en Neuquén en la reunión de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos, y mañana llegará a la Ciudad de Buenos Aires, donde se espera que ese día o el siguiente -jueves- se encuentre con Cornejo para compartir un cónclave con autoridades del Banco Nación, para cerrar el acuerdo y así continuar con dicha entidad como el agente financiero de Mendoza.
La lógica de los últimos meses condujo siempre a lograr un entendimiento con el Banco Nación. No obstante, la política quedó inmersa en esa negociación desde principios de 2015 y generó roces innecesarios con la provincia. Por ejemplo, el banco le negó al distrito sobregiros para pagar salarios en los meses previos a los comicios generales de junio último, donde el FpV cedió el comando de la provincia, que ya venía con inconvenientes por la puja entre oficialismo y oposición, y la no sanción del Presupuesto 2015.
Ahora, Pérez y Cornejo trabajan junto a sus equipos para sacar provecho no sólo de un nuevo acuerdo con Nación -sobre todo, en cuanto a las condiciones que Mendoza intentará mejorar ante la entidad para evitar problemas a futuro- como agente financiero, sino también para articular una ley de transición que permita a la provincia tomar entre $ 5.000 y $ 6.000 millones de deuda, para afrontar las obligaciones a corto y a mediano plazo.
"Los mendocinos se merecen la mejor transición, y el mejor Gobierno en el presente y en el futuro", destacó Cornejo.
| Mariano Casal |


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