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Mercados cambiantes

Los rindes bajos en soja y en maíz que se registraron en la zona para la campaña que ahora termina y los resultados que se obtengan en función de los precios a los que cada productor logre vender su grano determinarán los recursos disponibles para el nuevo plan de siembra.
Los arrendamientos para la nueva campaña se mueven con poca fluidez entre arrendadores que pretenden valores más altos, y arrendatarios que miran los bajos resultados o los quebrantos de la campaña que termina.
Las proyecciones del cuadro adjunto muestran al maíz mejor posicionado que la soja tanto para siembras en campo propio como en campo arrendado, en este caso para un precio de arriendo equivalente a 13 qq/ha de soja. Esta ventaja del maíz se hace visible en el rango alto de rindes. El trigo, en tanto, muestra proyecciones más pobres.
Los mercados de commodities y, en particular, Chicago, están moviéndose al ritmo del valor del dólar frente al euro, del precio del petróleo y del clima en EE.UU., del ritmo de siembra y de las proyecciones del USDA. El último informe sorprendió en las proyecciones de maíz, que fueron bajistas por el alza en las proyecciones de producción y stocks, algo que no era esperado por el mercado.
El mercado interno sigue el ritmo de Chicago en cuanto a soja, pero para trigo y maíz las limitaciones dadas por las políticas internas son las que se imponen, y hacen que los precios internos estén muy por debajo de los precios de paridad, e impiden la normal comercialización de estos granos.
Hay elevados stocks en poder de los productores que no se pueden vender. Esta situación limita también la decisión de siembra de trigo, que ya se inicia. Los anuncios de autorizar más volumen de exportación de trigo y maíz es mirada con escepticismo, dado que es una solución de corto alcance. La única forma de que aumente la superficie de trigo y de maíz es con un mercado transparente y desregulado, con competencia genuina entre el consumo interno y la exportación.


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