21 de octubre 2010 - 00:00

Mercados no leyeron bien medida china

Si bien China sorprendió el martes con una suba de las tasas de interés, la negativa reacción de los mercados es lo que más llamó la atención de los analistas. El Banco Popular de China elevó el 0,25% las tasas activas y pasivas a un año con el objetivo de enfriar la economía que emite señales de recalentamiento, sobre todo en el sector inmobiliario, lo que se está traspasando a los precios. La medida según el banco central chino está operativa a partir de ayer. Desde diciembre de 2007 las tasas estaban congeladas.

El ente monetario chino justificó la medida en la necesidad de limitar el impacto inflacionario del fuerte ingreso de capitales especulativos del exterior. Sin embargo, bien podrían haber endurecido las condiciones para la entrada de los capitales golondrina o «hot money». La suba de tasas suena así inconsistente porque acentuaría el ingreso de estos capitales especulativos. Otro dato que parece soslayarse es que aún la economía china no está muy bancarizada, de modo que las subas de las tasas no resultan tan efectivas para controlar la base monetaria y su correlato inflacionario.

El mercado debería haber leído que los chinos reaccionaron al reciente gesto de distensión del Gobierno de Barack Obama, que pospuso por segunda vez consecutiva la publicación del informe semestral del Tesoro sobre la manipulación de los tipos de cambio, cuyo foco sería el yuan.

Tiempo

Si bien para EE.UU. la decisión china es una opción de segundo grado (second best), ya que lo óptimo sería que China mantenga la apreciación gradual del yuan, lo que sí gana el Gobierno de Wen Jiabao es tiempo y no quedar mal parado frente al mundo jaqueado por una guerra de divisas. Cabe recordar que la suba de las tasas chinas se da una semana después de haber elevado los efectivos mínimos bancarios. Además, la medida se lanza a tres días de la reunión de ministros de Finanzas del G-20 y luego de la reunión del Congreso del Partido Comunista para concretar el 12º Plan Quinquenal. También se anunció un día antes que se conozca el dato del PBI del tercer trimestre, lo que genera dudas sobre si se aceleró el crecimiento.

Por eso debería hacerse una lectura interna y otra externa de la medida anunciada. Para los chinos, el mensaje es el combate del riesgo de sobrecalentamiento económico e inflación de activos. Mientras para el resto del mundo el mensaje apunta a la relativa estabilidad del yuan. Pero siempre hay que tener presente que China va a aplicar las medidas que a ellos les interesen por motivos domésticos.

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