12 de agosto 2016 - 00:00

Mientras la Cámara retoma la causa Nisman, Bonadio espera

El fiscal Gerardo Pollicita tildó de arbitraria la decisión del juez de no aceptar como prueba nueva la escucha a Héctor Timerman. Resolverá la Sala I, en la mira del Gobierno nacional.

derrotero. La denuncia del fallecido fiscal será elevada a la Cámara por Rafecas y por ahora su par Claudio Bonadio deberá esperar a que se resuelvan las apelaciones antes de intentar hacerse cargo de su reapertura.
derrotero. La denuncia del fallecido fiscal será elevada a la Cámara por Rafecas y por ahora su par Claudio Bonadio deberá esperar a que se resuelvan las apelaciones antes de intentar hacerse cargo de su reapertura.
 La Sala I de la Cámara Federal será la siguiente parada de la saga judicial en el intento por reabrir la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman contra Cristina de Kirchner y otros dirigentes por el presunto encubrimiento de los acusados iraníes por el atentado a la AMIA. El juez federal Daniel Rafecas elevó inmediatamente la apelación interpuesta por el fiscal Gerardo Pollicita a su decisión de no revisar el fallo que dispuso el archivo de esa denuncia por inexistencia de delito, cuando todavía suenan los ecos de la identificación de la víctima 85 de la voladura ocurrida en 1994. Ahora la presión se trasladará al tribunal que integran Eduardo Freiler y Jorge Ballestero, quienes junto a Eduardo Farah habían intervenido el año pasado y por mayoría se inclinaron por ratificar la desestimación. El Gobierno tiene a los dos primeros en la mira.

Pollicita consideró arbitraria la decisión de Rafecas de volver sobre sus pasos y aseguró que el magistrado no había valorado la "nueva prueba". La referencia era para la "escucha" entre el excanciller Héctor Timerman y el dirigente de AMIA Guillermo Borger, en la que el primero se quejaba del reproche sobre una negociación con los iraníes, responsables del atentado. El fiscal criticó que no hubiera solicitado -a pedido de los pretensos querellantes de la dirigencia de DAIA- el expediente "llave" que instruye su par Claudio Bonadio. En otras palabras, cuestionó que para un delito de la magnitud del de traición a la Patria no se debía "seleccionar" prueba. Esto así porque supuestamente ambos interlocutores, de la comunicación, cuyo origen se desconoce y no se ha intentado establecer, compartirían el mismo parecer sobre Irán, el que les despertaba desconfianza.

Interés

Consideró "llamativa" esa decisión de Rafecas de no pedir el expediente a su colega, algo que sí sucedió a la inversa. Pollicita contrapuso el interés que esa causa paralela generó en el fiscal Eduardo Taiano que sí pidió reabrir toda la denuncia de Nisman en la causa paralela de la escucha y agregó de propia cosecha más diálogos transcriptos entre el presunto intermediario iraní, Jorge Youssuf Khalil, Luis D'Elía y Fernando Esteche con sus reacciones posteriores a la presentación de Nisman bajo una supuesta coordinación de las máximas esferas del Gobierno K.

Le sumó un artículo de la revista brasileña Veja donde habían declarado supuestos venezolanos disidentes sobre la relación del Gobierno de Hugo Chávez e Irán.

Rafecas no demoró en conceder la elevación de las apelaciones, que incluyen la de la propia DAIA que no fue aceptada como damnificada de lo que el magistrado consideró que no era un delito. Pero a la vez, la decisión impedirá que Bonadio se haga con el expediente y proceda a la reapertura, lo que parecía ser la estrategia inicial. En el caso de la DAIA, la concesión del recurso abarca no sólo la revisión de la decisión del juez sobre el planteo presentado, sino también acerca de la posibilidad de convertirse en querellante en la causa, algo que, en principio, le estaría vedado por haber establecido la Justicia, en las tres instancias, la "inexistencia de delito" en la denuncia originaria. Rafecas advirtió a Bonadio que no le remitiría "ad effectum videndi et probandi" su causa hasta que el incidente de apelación se resuelva. En su lugar, le ofreció fotocopias de toda la causa.

"Ante el interrogante de por qué la investigación debe abrirse, la respuesta está en que una hipótesis criminal de inusitada gravedad y trascendencia institucional, como la presentada por el Dr. Nisman, demanda la realización de todos los esfuerzos posibles con miras a que las víctimas de la maniobra logren conocer la verdad real de lo sucedido, sea que ella se identifique con la versión incriminatoria de la denuncia o bien con aquella diametralmente opuesta sostenida en la desestimación", sostuvo Pollicita en la apelación.

Se descarta que el recurso será sostenido ante la Cámara por la fiscalía general que comanda Germán Moldes, quien también se había mostrado proclive por hacer todo a su alcance para lograr que la denuncia del fallecido fiscal se reabra.

Gabriel Morini

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