Moreno a pleno: siguen trabas y congelamiento

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• Reunió a sus colaboradores para ratificar.
• También confirmó que sigue la intervención del Indec

Guillermo Moreno cerró filas entre el martes y el miércoles con sus colaboradores más cercanos y los llamó a redoblar esfuerzos en la misma línea con la que se venía trabajando hasta ahora. Y ayer retomó sus acciones directas hacia el sector privado multiplicando esfuerzos. Ante sus directos repitió una frase: "Pase lo que pase, somos soldados del modelo".

A los primeros que consoló por las críticas y les aseguró un futuro promisorio, es a la conducción del INDEC intervenido, Ana María Edwin y Néstor Itzkovich, números uno y dos del polémico organismo, a los que les aclaró que las mediciones sobre inflación y crecimiento deberán continuar como siempre. Ambos, luego, enviaron el mensaje dentro de sus filas y llamaron a defender más que nunca el modelo de medición de los precios.

Edwin e Itzkovitch, según funcionarios del INDEC, habían quedado algo inquietos luego de las palabras de Cristina de Kirchner del miércoles pasado en el Hotel Patagonia, donde ante empresarios reconoció que la inflación era un problema y que, en todo caso, los guarismos no se correspondían tampoco con los que miden las consultoras privadas.

Para los funcionarios del INDEC, el concepto presidencial significó cierta duda sobre cómo seguir adelante. Sin embargo, el llamado morenista, que igualmente no estuvo en la cumbre de Santa Cruz, tranquilizó las aguas. Ayer, Edwin, incluso hablaba puertas adentro de su permanencia manejando el INDEC, "hasta el 2015".

También recibió el apoyo de Moreno, su par y colaboradora más cercana Beatriz Paglieri. La secretaria de Comercio Exterior fue otra de las apuntadas en la reunión del Hotel Patagonia, donde se reclamó de parte de los empresarios por los permisos aleatorios y sin ningún tipo de estrategia o previsibilidad para la habilitación de importaciones para la producción.

La política se aplica desde comienzos de 2010, y tuvo diferentes etapas: desde la obligación de exportar para importar, hasta la prohibición lisa y llana de importaciones y su habilitación según el criterio de Moreno, Paglieri y un par de funcionarios cercanos. Hasta las PASO, Moreno hablaba de los muy serios problemas que había con la crisis internacional y la necesidad de resguardar los dólares existentes, y de la imposibilidad de habilitar compras del exterior, cualquiera sea su importancia. La situación fue planteada en el Patagonia, y Paglieri necesitaba instrucciones sobre cómo continuar. Todo igual, por ahora, fue la frase de su jefe. Aparentemente, hasta que no comiencen las reuniones sectoriales y éstas determinen que efectivamente en alguno de ellos se convierte necesaria, casi imprescindible, la necesidad de habilitar importaciones.

A Moreno le queda en el tema del acuerdo con los supermercados privados, la posibilidad de llamar a sus contactos en Walmart, Jumbo, Disco, Carrefour y Coto, entre otros para que el listado siga apareciendo hasta octubre y el ánimo no decaiga. Muchos de estos empresarios que habitualmente eran ubicados por Moreno esperan ahora con cierta curiosidad saber el tono con el que el secretario los contactará próximamente.

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