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Moyano consuela a los K: “Néstor vence a Duhalde”
Hugo Moyano
Mínimo consuelo el del camionero con Kirchner. El caudillo de Lomas es, entre los potenciales candidatos, el único que aparece en las encuestas empatado con el patagónico. En ese ranking, sólo dos dirigentes miden peor que el matrimonio: Luis DElía y el propio Moyano.
Los comentarios del camionero en reuniones con Antonio Cafiero y dirigentes del PJ bonaerense, en los que planteó los riesgos que supone para el peronismo que Kirchner sea el candidato presidencial en 2011, irritaron al Gobierno que le pidió aclaraciones a Moyano.
Atento, el camionero reiteró -como lo había hecho en los encuentros privados- su respaldo a los Kirchner, planteó que el ex presidente derrotaría a Duhalde en una primaria del peronismo y afirmó que Carlos Reutemann se «bajó» de su candidatura presidencial.
«Reutemann ya abandonó, como nos tiene acostumbrados», afirmó el líder sindical, al tiempo que también criticó la chance de que el santafesino haga dupla con el diputado Francisco de Narváez, sobre quien derramó su bronca. «Sería una aberración que un extranjero» sea el candidato del PJ.
«Sería un binomio perfecto para representar a otros, no al peronismo. A algunos para que sean peronistas hay que preguntarles si son peronistas, porque de la forma en que actúan no demuestran que son peronistas», se descargó Moyano contra esa posibilidad.
Otra vez, tal como ocurrió con la reunión de diputados del PJ en Pinamar -episodio que todavía no está clausurado y que podría tener novedades en unos días-, el Gobierno se esforzó por activar desmentidas. Ayer, además de Moyano, también Antonio Cafiero intervino en el debate.
En un texto enviado a este diario, el ex gobernador dijo que cree no haber nunca escuchado menciones de Moyano que puedan interpretarse como «diferencias con la Casa Rosada». Hizo, también, una referencia a su intervención en el sonado caso de los sobornos que lo tuvieron como uno de los denunciantes.
El Gobierno -en particular Kirchner- tratan de apagar las voces disonantes en el peronismo que, como ocurrió con Moyano, fueron planteos moderados en comparación con las expresiones que suele tener el camionero.
De hecho, en privado, en rondas con sus laderos sindicales, el jefe de la CGT ha sido más enfático respecto a las falencias del Gobierno que lo que fue en las reuniones del lunes pasado donde depreció a Duhalde, alertó sobre la decisión de Kirchner de ser candidato y festejó la salida de «el blanquito» Martín Redrado del Banco Central.
En confianza, el camionero -de creencia evangelista- suele trazar una analogía respecto del matrimonio K cuando sostiene que se quedaron con el «primer Perón, el de cinco por uno, en vez de tomar al Perón de para un argentino no hay nada mejor que otro argentino».
Sutil, Moyano suele comparar, en clave peronista, ese cambio de Perón como si se tratara del «Antiguo Testamento» y no del «Nuevo Testamento» que sería, según su visión, el Perón moderado del regreso. El General, sobre sí mismo, dijo aquello de «león herbívoro».
Asimismo, se volvió sistemática la frase del camionero respecto a que en algún momento el «movimiento obrero pondrá un presidente de la Nación» lo que marcará -como lo ha dicho en público- la coronación de la lucha «por los derechos de los trabajadores».
Ese es, en definitiva, el objetivo último del bloque político sindical que encabeza y con el que pretende incidir en el diseño de las listas de 2011.

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