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Murió el inspirador de Hizbulá
El gran ayatolá Mohamed Husein Fadlalá era un referente para el mundo chiita. Fue cofundador del movimiento Hizbulá, que cometió innumerables actos terroristas.
Fadlalá tenía un gran predicamento entre los chiitas libaneses de la zona del Golfo y de Asia Central. Además, fue un impulsor de la revolución islámica iraní y jefe espiritual y mentor del grupo armado libanés Hizbulá en los primeros años de su formación, en 1982.
El «gran ayatolá» murió por la mañana en una clínica en la que había sido internado hace varios días, en las afueras del sur de Beirut, como consecuencia de una hemorragia interna.
Sermones
Crítico feroz de Estados Unidos, el clérigo utilizó muchos de sus sermones de los viernes para denunciar las políticas estadounidenses en Medio Oriente, en particular su alianza con Israel, país del cual negaba su existencia.
Pese a su extremismo y su hostilidad hacia Israel, tenía posiciones sociales moderadas, por ejemplo, en cuanto a derechos de las mujeres, y se expresó en contra del radicalismo de los musulmanes sunitas.
Emitió numerosas fatwa (medidas jurídico-religiosas), entre ellas la que prohibió la práctica chiita de derramar la sangre durante la fiesta de la Ashura.
Fadlalá era un «sayid», es decir, descendiente por línea masculina del profeta Mahoma. Había nacido en Irak, en la ciudad santa chiita de Najaf, adonde su padre se había mudado desde el sur del Líbano para formarse como religioso.
Fadlalá regresó a su país en 1966, después de 21 años de estudios de ciencias islámicas, durante los cuales estuvo acompañado por Alí Jamenei, actual guía supremo de la revolución iraní.
Terrorismo
La guerra civil libanesa (1975-1990) terminó por polarizar sus posiciones políticas e ideológicas. Tanto en Europa como en Estados Unidos, Fadlalá fue asociado desde entonces al «terrorismo islámico».
Desde mediados de los años 90, su nombre fue inserto -junto con el líder de Hizbulá, Hasan Nasralá-, en la lista negra de los personajes buscados por «actos de terrorismo».
En 1985 logró salvar su vida de un atentado explosivo en Beirut, atribuido a la CIA estadounidense y a las Falanges, el partido de derecha libanés.
Agencias ANSA y EFE


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