Trascendió que el Gobierno quiere que se aplique un aumento de 3% durante 15 meses.
Juan José Aranguren
El ministro de Energía, Juan José Aranguren, volvió ayer a convocar a las petroleras para pedirles que el virtual congelamiento de precios acordado el 8 de mayo se extienda más de lo previsto, de modo que no haya aumentos al empezar julio tal como estaba previsto hasta el momento.
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La gran novedad es que el encuentro ya no fue sólo con las refinerías, como había ocurrido en mayo, sino que incluyó a las productoras de crudo. Se debió a que ahora el objetivo del Gobierno es también contener el precio local del petróleo para que se comercialice por debajo de u$s70, mientras en el mercado internacional la cotización cerró ayer cercana a u$s78.
En el mercado argentino, de las tres refinerías que firmaron el acuerdo YPF y Axión de Pan American Energy procesan en su mayor parte petróleo propio. La tercera, Shell, compra el crudo para refinar a productoras locales como Pluspetrol, Sinopec, CGC, por lo que resulta más perjudicada que las otras al no subir precios. Según trascendidos, esta empresa ya se niega a pagar más de u$s65 por el crudo local, y si no se logra un acuerdo, el abastecimiento de combustibles podría verse afectado, como ya se presiente en los insistentes rumores sobre cupos en el mercado mayorista.
Hasta ahora, el acuerdo no incluía a las petroleras productoras. Se había pactado un congelamiento hasta julio y en ese momento aplicar las subas pendientes en seis cuotas mensuales, y en caso de no poder hacerse, el Estado compensaría a fin de año a las refinadoras.
Pero las cuentas no están resultando como se esperaban. Por el avance del tipo de cambio y del precio internacional del crudo, estando vigente la liberación del mercado, se debería trasladar al público un aumento del 27% al 30% en cuotas, lo que incidiría en la inflación del segundo semestre o crearía un costo difícil de afrontar para el Estado.
En cambio, si se acuerda un precio local para el petróleo, la cuenta se reduce aun en el caso de YPF y Axión porque no podrían considerar el crudo propio a un valor superior al acordado.
Sería como volver al barril "criollo", o a los límites que imponía la administración anterior, que tuvieron siempre críticas negativas por parte de los funcionarios actuales, pero al parecer el Gobierno está más preocupado de lo que dice sobre el valor del dólar y sobre la inflación en los próximos meses.
En la reunión de ayer no se llegó a un acuerdo entre los casi 40 directivos presentes. Pero al parecer el Gobierno tiene urgencia por cerrar expectativas negativas sobre este tema, y hoy mismo a las 14 continuará el encuentro.
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