30 de octubre 2015 - 00:30

No aparece ni un centavo del robo al blindado

Pasaron 15 días del extraño y efectivo robo a un blindado en Boulogne, y de la plata, ni noticias.

De los 15 millones que robaron los ladrones sin efectuar un solo tiro, y de forma burda, no apareció, ni se recuperó un centavo.

El que sigue preso como presunto entregador del robo supermillonario es el chofer del camión, Diego Ramón Almirón. La fiscal de la causa lo acusa de ser "entregador" o partícipe necesario del asalto.

Al chofer lo dejaron preso porque el relato que hizo de cómo fue el asalto no fue certificado, ni corroborado por testigos o cámaras de seguridad.

Para decirlo clarito: "Todo el relato que hizo el chofer no cerró por ningún lado, y por eso se lo detuvo".

Ahora la investigación está centrada en dar con los autores materiales del asalto que, de acuerdo con el chofer, fueron dos.

La detención de Almirón, de 37 años y con 8 años de antigüedad en la empresa Loomis, fue ordenada cuando los investigadores comprobaran que nadie entró al blindado para asaltarlo y que el propio imputado arrancó el camión cuando sus compañeros terminaban de realizar una entrega de dinero en un banco.

"Su relato estaba plagado de incongruencias y demostramos con los videos que nadie entró al blindado para amenazarlo, sino que él solo arrancó el camión aprovechando que sus compañeros seguían en el banco", dijo una fuente judicial.

El día de la detención, la familia del chofer juró su inocencia.

Cuando le allanaron la casa a Almirón, los detectives de la Policía de investigaciones de San Isidro no encontraron ni un peso de los 15.8 millones robados de las 13 sacas que transportaba el camión. Ese día, el 15 de octubre, el camión salió con 21 millones en el tesoro, pero en la parada previa al asalto descargaron 5.2 millones.

A Almirón, técnicamente le imputan los delitos de "Robo agravado por ser de mercadería en tránsito", contemplado en el artículo 167 del Código Penal, en función del 163 inciso 5to., que prevé una pena de tres a diez años de prisión.

Si algo le faltaba al caso para sumar cuestiones insólitas, es que cuando la fiscal se aprestaba a indagar al acusado un volquete derribó el tendido eléctrico en la puerta de los tribunales y ocasionó un corte de luz que postergó todo.

El relato informal que dio Almirón fue que alrededor de las 8.45 él estacionó el camión -interno 023, patente TQM 680 de la empresa Loomis-, frente al Banco Piano ubicado en Antonio Sáenz 2170. Sus tres compañeros bajaron de la unidad: dos portavalores, que ingresaron al banco con sacas para entregar 5.2 millones de pesos y "un escopetero", que se quedó parado en la vereda de enfrente al blindado, en la puerta del banco.

Almirón dijo que cuando estaba solo en el camión aparecieron dos delincuentes armados que por lo que él cree entraron al camión con una copia de la llave de la puerta, lo amenazaron y le indicaron que arrancara. Ese relato, para la Justicia hace agua por todos lados, pero la plata no aparece. ¿Golpe perfecto?

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