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Obama jura hoy, inicia una histórica etapa y encara un desafío colosal
Barack Obama se prestó ayer al trabajo comunitario en Washington. Fue el último día distendido que tendrá de aquí a cuatro años, ya que le espera una gestión plagada de fuertes retos.
Por varias generaciones no se ha conocido un desafío semejante al que afrontará Obama, según sus propias palabras. Lo esperan a partir de hoy una crisis socioeconómica de dimensiones todavía desconocidas y un frente externo plagado de acechanzas y misiones bélicas que buscan su rumbo.
A lo largo del parque y por las calles adyacentes, decenas de miles de estadounidenses de todos los puntos del país anticipaban ayer el festejo. Unos veinte hombres que llegaron desde Kenia le pusieron música y baile del corazón de África a un sector del Mall. Se estima que la multitud que se volcará a las calles sobrepasará los dos millones de personas, una cantidad muy superior a la de sus antecesores.
Sabedor de lo que su Presidencia significará en términos históricos, Obama llamó ayer a recordar al más emblemático de los luchadores negros. «Hoy celebramos la vida de un pastor que, hace más de 45 años, se paró en nuestro National Mall a la sombra de Lincoln y compartió su sueño para nuestra nación», declaró el demócrata en un comunicado, en alusión a Martin Luther King, a quien se recordó en la jornada.
El ex senador por Illinois dedicó el día a la acción social. Se arremangó y ayudó a pintar el hogar de emergencia para los sin techo adolescentes Sasha Bruce House, ubicado en pleno centro. Lo acompañaba Martin Luther King III, el hijo de quien ayer habría cumplido 80 años.
Obama fue votado por 95% de los negros que sufragaron. «Todavía resuenan los sueños del doctor King», dijo. «Yo tengo un sueño», eran las palabras arrolladoras que daban pie a los deseos de aquel militante. Y apeló una vez más a uno de sus tópicos preferidos. «Debemos caminar unidos», expresó.
Encarará los desafíos con un gabinete poblado de funcionarios de la galaxia clintoniana. Allí se destacan figuras de alto perfil, como Hillary Clinton en el Departamento de Estado; personas de su entorno íntimo, como Rahm Emanuel en la Jefatura de Gabinete, y un equipo económico de alto perfil que encarará la madre de todas las batallas, encabezado por Timothy Geithner en el Tesoro. Richard Gates, titular del Pentágono en el fin de la era Bush, seguirá en funciones.
El desde hoy mandatario de Estados Unidos también se acordó de emitir una señal hacia los miltares, que mayormente optaron por el republicano John McCain en las elecciones de noviembre, y por la mañana, visitó a efectivos heridos en el hospital Walter Reed.
La ceremonia de asunción se desarrollará en las escalinatas del Congreso. El presidente de la Corte Suprema, John Roberts, le tomará juramento a las 12 en punto sobre la Biblia que también fue testigo del compromiso de Abraham Lincoln al asumir el poder.
Luego almorzará con parlamentarios y se trasladará en limusina a la Casa Blanca. Se especula con que de inmediato podría disponer el inicio de los planes de retiro de Irak y de cierre de la cárcel de Guantánamo.
La ciudad ve por estos días multiplicada varias veces su población, estimada en tiempos normales en 600.000 habitantes. Para controlar a la multitud y evitar cualquier amenaza terrorista, cerca de 45.000 agentes de diversas agencias federales coordinarán las tareas de seguridad. Sobre la calle 21, Tania, una empleada de un servicio de salud que vino de Connecticut y que fue consultada por este diario, pide tiempo. «Mi deseo es que los estadounidenses le demos la oportunidad de buscar el cambio que necesitamos», resumió.
Cerca, un grupo de California, distrito estrella de los demócratas, parecía perder la batalla contra el frío. Jugaban a asombrarse cómo otros obamistas se atrevían a caminar sin ningún complejo.
La ciudad se tornó desde ayer intransitable en buena parte del centro. Estarán además cortados todos los accesos sobre el río Potomac. Los vuelos fueron restringidos al mínimo.
Están previstos controles exhaustivos incluso para los centenares de miles de asistentes al acto, aunque en la práctica, si se sigue la tendencia de este fin de semana, éstos terminarán siendo algo aleatorios y consistirán en poco más que una miradita.
Las prohibiciones de elementos para transportar alcanzan paraguas, bolsas grandes y sillas de ruedas. También quedó absolutamente vedada la prostitución. Legalmente no está prohibido aquí que una persona se pare en una esquina con ropa provocativa, pero ello sí pasó a ser penado por estos días. Hay que ver cómo se puso una dama que en una calle desierta, rodeada de edificios públicos, parada sobre el asfalto, bien arreglada y con una falda corta, llamó la atención de un patrullero. Con toda razón, comenzó a gritarles a los policías. ¿Y vos qué sabés? El patrullero se fue.
La asunción de Obama también es objeto de atracción para numerosas personalidades. Dos que se anotaron y hacen declaraciones obamistas, además de cantar en recitales, son las cantantes Paulina Rubio y Shakira. Raro: no se les habían conocido anteriormente mayores inquietudes políticas.


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