7 de abril 2015 - 00:00

Obama: “Negocié con Irán sin dejar las armas en la puerta”

Nueva York - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, calificó el acuerdo preliminar negociado entre las potencias mundiales e Irán como la "mejor apuesta" para lograr que la República Islámica no desarrolle la bomba atómica, y buscó transmitir tranquilidad a sus socios en Medio Oriente.

Obama confió además en que si el pacto se cierra finalmente, impulse a figuras más moderadas en la política iraní. "¿Quién sabe? Puede que Irán cambie", señaló, al tiempo que dejó claro que en caso de que eso no ocurra, EE.UU. seguirá teniendo capacidad para responder. "No es como si en todas estas conversaciones estuviese dejando todas mis armas en la puerta", sostuvo.

"Esta oportunidad única es, con mucho, nuestra mejor apuesta", señaló el mandatario en una entrevista concedida a The New York Times, en la que buscó dar fuerza al proyecto de acuerdo con Teherán que le acarreó críticas internas y de Israel, cuyo Gobierno se muestra muy escéptico con el resultado de las negociaciones. "Lo que vamos a hacer, incluso mientras entramos en este acuerdo, es enviar un mensaje muy claro a los iraníes y a toda la región de que si alguien se mete con Israel, Estados Unidos estará allí, señaló Obama, quien aseguró que respeta las preocupaciones manifestadas por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Nada del acuerdo "pone en peligro a Israel", enfatizó el mandatario, e insistió en que consideraría "un fracaso fundamental" de su presidencia si bajo su supervisión, o como consecuencia de este acuerdo, "Israel fuese más vulnerable".

Netanyahu, ferviente opositor al acuerdo, inició en tanto una campaña de presión al Partido Republicano estadounidense para que apruebe una legislación que permita boicotear cualquier resolución que Obama logre en esta prolongada negociación. 

"No es cuestión de Israel, es un tema mundial, porque todo el mundo se verá amenazado por el Estado terrorista más importante de nuestra era", argumentó el premier israelí en una serie de entrevistas concedidas a las cadenas CNN, ABC y NBC.

El acuerdo, que aún debe cerrarse en sus términos definitivos antes del próximo 1 de julio, también recibió duras críticas en Estados Unidos desde sectores republicanos, que quieren que el Congreso tenga la palabra final sobre su aprobación.

Obama abordó este punto en la entrevista con el reconocido periódico, y aunque rechazó esta posibilidad, dejó la puerta abierta a un voto no vinculante.

"Mi esperanza es que podamos encontrar algo que permita al Congreso expresarse, pero que no invada prerrogativas tradicionalmente presidenciales y asegure que si de hecho logramos un buen acuerdo, podamos seguir adelante e implementarlo", explicó.

En relación con el efecto que este acuerdo tendrá en la relación con sus aliados árabes -con Arabia Saudita a la cabeza-, Obama adelantó que tendrá "una conversación difícil" con ellos sobre las "amenazas", tanto internas como externas, a las que se enfrentan actualmente. En ese marco, consideró que además de cooperar con estos países para "fortalecer su capacidad de defensa frente a amenazas externas", Washington debe ayudarlos a "fortalecer también sus capacidades políticas internas para que su población sienta que tiene más opciones que el Estado Islámico".

Agencias EFE, DPA, ANSA y Reuters

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