30 de noviembre 2010 - 00:00

Operativo clamor por Sanz comenzó en bloques de UCR

Ernesto Sanz sigue jugando al misterio con su candidatura. Mientras tanto se despide de cualquier acuerdo futuro con Elisa Carrió y ratifica la sociedad con Rubén Giustiniani y Margarita Stolbizer.
Ernesto Sanz sigue jugando al misterio con su candidatura. Mientras tanto se despide de cualquier acuerdo futuro con Elisa Carrió y ratifica la sociedad con Rubén Giustiniani y Margarita Stolbizer.
El radical Ernesto Sanz está haciendo gala de su condición de mendocino (provincia compleja, si las hay, a la hora destilar dirigentes) para surfear con su posible candidatura presidencial por encima de la interna radical y sin terminar de definirse. No resulta extraño que haya tomado ese camino. El panorama de la UCR es hoy más complejo que hace dos meses y no sólo por el impacto que produjo en los candidatos la muerte de Néstor Kirchner, que les jugaba como contrafigura. Buena parte de los diputados y senadores radicales están convencidos de que la candidatura de Julio Cobos entraña una complicación que la interna partidaria nunca podrá solucionar, pero tampoco apuestan a que la salida venga de la mano de Ricardo Alfonsín.

Esa es la base de la candidatura de Sanz que aún no se confirma. El fin de semana el mendocino habló en su provincia y siguió con el ida y vuelta que eligió como estrategia de lanzamiento. «A mí me interesa más la competitividad del partido que la mía personal», dijo. «En los últimos días lo que ha hecho ruido es simplemente que generé una expectativa a futuro, que puede darse o no, dependerá del futuro también. Nada más que eso».

Y si bien no se asigna chances hoy de poder ganar una elección presidencial, claramente desliza (sin mencionarlos) que todos los candidatos en carrera tienen su punto débil: «Más allá de las chances que tenga el radicalismo, que son muchas y que en verdad nos ilusionan a todos los radicales de todo el país, en el caso de cualquier candidato tiene que tener una competitividad que le permita tener chances. Yo, por ahora, no las tengo; si se construyen en el futuro se verá, eso no depende tan sólo de mí», dijo.

Fuera de esa pelea que parece tener mucho camino por delante, la UCR tomará definiciones en los próximos días sobre las alianzas que ya viene perfilando. Sanz precisó algunas: «A esta altura, a un año de las elecciones, uno ya ha podido auscultar y avanzar en cuáles son aquellas fuerzas políticas que tienen más afinidad, que tienen ganas de construir y de poner todos los días sobre la mesa más coincidencias que diferencias, y por lo tanto, con el socialismo y el GEN nosotros tenemos un mismo modelo de país, una misma visión, un mismo diagnóstico, y me parece que eso es una garantía de confiabilidad también para el electorado».

Es el final definitivo para cualquier intento de rearmar un acuerdo con Elisa Carrió. De hecho, sería imposible que eso sucediera cuando la Coalición Cívica hace 10 días firmó en el retiro de San Nicolás la partida de defunción para el Acuerdo Cívico y Social. Una posibilidad que también Alfonsín terminó de cerrar ayer, cuando sentenció sobre Carrió: «A veces es imprevisible, sin querer termina siendo funcional al Gobierno».

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