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Otra vez ganó Brasil: el déficit fue de u$s 4.097 millones
• Pese a la depreciación del peso contra el real, las importaciones crecieron un 45% en 2010

A pesar de la ventaja cambiaria, el desequilibrio se explica básicamente por el boom importador argentino. Dado que las exportaciones de Brasil crecieron un 45% anual a u$s 18.523 millones mientras que las ventas argentinas al mercado brasileño aumentaron un 28% a u$s 14.426 millones. Ya no parece que influya ni un favorable tipo de cambio ni que la economía vecina crezca a una alta tasa para traccionar las ventas externas argentinas. Porque Brasil creció fuerte e incrementó sus importaciones totales casi un 42% interanual, o sea, le compró más al mundo. Esto reflejaría que la pauta exportadora argentina no es tan compatible con la demanda importadora brasileña. De modo que aunque el peso sea competitivo con el real difícilmente se revierta el déficit, siempre y cuando ambos países sigan creciendo a buen ritmo.
Además el haber recurrido a otros mercados para abastecerse hizo que para Brasil, la Argentina ya no sea el tradicional segundo principal socio comercial detrás de Estados Unidos. Ahora ese lugar lo ocupa China mientras que el tercero en el ranking de proveedores es disputado entre la Argentina y Alemania.
Claro que en términos de mercado de destino, las exportaciones brasileñas a la Argentina pasaron de representar un 8,4% al 9,2% del total. Mientras que la participación argentina en las importaciones totales de Brasil bajó del 8,8% al 7,9%.
Hay que destacar la creciente dependencia del complejo automotor y autopartista sobre el comercio bilateral. Si bien las exportaciones brasileñas tienen un mayor componente industrial que las argentinas, en ambos casos la pauta exportadora se concentra en automóviles y autopartes. No sólo son los principales productos exportados por ambos países sino que representan más del 35% del comercio bilateral.
El trigo, que fuera la principal exportación a Brasil, llegando a representar entre un 15% y un 20% del total vendido, ocupa ahora el quinto lugar con poco más del 6% de las exportaciones totales. Los primeros cuatro productos vendidos a Brasil son autos de diferentes categorías.
El panorama no es muy diferente en el caso de Brasil, pero entre los cinco primeros productos exportados a la Argentina, además de autos, se cuela el mineral de hierro y los celulares.
El balance de 2010 muestra que las exportaciones al país vecino fueron principalmente autos y autopartes, trigo, productos de plásticos y maquinaria y equipos. En tanto las importaciones argentinas fueron mayormente mineral de hierro, automóviles y sus partes, máquinas y equipos, aparatos electrónicos, productos de plásticos y productos siderúrgicos.
Para la titular de la cartera de Industria, Débora Giorgi, «los datos reflejan que ambos países hemos logrado superar ampliamente la crisis internacional, profundizando la integración productiva, aumentamos nuestras exportaciones y bajamos en u$s 250 millones el déficit respecto de 2008, con un nivel de actividad casi un 10% mayor».
Ayer asumió el ministro de Industria de Brasil, Fernando Pimentel (ver págs. 14 y 15), y aseguró que para este año esperan un incremento de las exportaciones del 13%. Según el secretario de Comercio Exterior del Ministerio, Welber Barral, el crecimiento de las ventas externas seguirá apuntalado por los mercados emergentes mientras se recuperen EE.UU. y Europa.
El Gobierno de Dilma Rousseff enfrenta el serio desafío de mejorar la competitividad del real (ayer bajó a 1,65 por dólar) que en la era Lula se apreció más de 100%. Por ello en el vecino país, por ahora, sólo lanzará medidas aisladas para impulsar las exportaciones de sectores sensibles como los textiles y calzado, como exenciones impositivas. Esto podría significar un nuevo foco de conflicto en el delicado equilibrio del comercio bilateral hoy administrado en varios sectores mediante cupos.


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