25 de octubre 2017 - 00:00

País insólito

• En la localidad santafesina de Esteban Rams, el intendente Fernando Vera se postuló como concejal por el departamento de 9 de Julio. Y ganó. Hasta acá, un hecho que va por carriles normales de la política. Excepto si se tiene en cuenta que Vera está preso, acusado de robar ganado. Para los menos de 200 vecinos que votaron, el hecho no importó, y le dieron su confianza al dirigente del Frente Progresista, por más que -presuntamente- haya cruzado tranquera ajena para trasladar vacas 16 kilómetros hasta otro campo. La victoria fue por 80 votos contra los 75 que arreó el peronista José Luis Malagueño. Cosa e'mandinga: los dos cómplices detenidos junto a Vera también se apellidan Malagueño, como el candidato perdedor.

• Si el abogado José Luis Ramón, figura principal (y electo diputado nacional) del Partido Intransigente, la sorpresa de las elecciones mendocinas al cosechar 17%, ya era excéntrico por su "Ramoneta" y su frazada al hombro antitarifazos, uno de sus representantes para la legislatura local excede esa categoría para ubicarse en el plano de lo místico. Héctor Bonarrico, pastor sanador, será senador provincial. El apóstol (porque pastorea pastores, valga el trabalenguas) utilizará su don para "sanar a la política de la corrupción". Además, es prolífico autor: sus libros combinan predicciones económicas con religión, o la acumulación de riqueza con la presencia de Dios. Senador y sanador.

• También en Santa Fe, pero en la localidad de San Bernardo, hubo empate en la elección por la presidencia de la comisión comunal. Un 47 a 47 que podría haber desempatado el voto 95... pero decidió por el blanco. El Frente Progresista y el PJ no definirá la suerte de San Bernardo por penales, ni a través de un meritócrata piedra-papel-tijera. Cuando el escrutinio definitivo decrete el empate, habrá sorteo. Cara o Seca, será la cuestión.

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