20 de septiembre 2011 - 00:00

Pan lactal concentrado: Bimbo compró Fargo

Juan Navarro
Juan Navarro
La panificadora Fargo tiene nuevo dueño: se trata de los mexicanos de Bimbo -hasta ayer su principal competidor en la Argentina- que se la compró al fondo de un compatriota. El monto no se reveló, pero fuentes de la empresa dijeron que «se hizo a cambio de los aportes que venía efectuando Bimbo para levantar el concurso preventivo de Fargo».

La empresa, de hecho, ya era de Bimbo -que nominalmente tenía sólo el 30% del capital-, pero el «blanqueo» de esta situación debió esperar a que el Gobierno aprobara el cambio de manos.

Fargo, como su nombre lo indica, recorrió un largo camino: su fundador, Carlos Preitti, se la vendió a The Exxel Group de Juan Navarro en 1995, que a fines de 2002 se la entregó a un grupo de bancos acreedores encabezados por el Deutsche Bank; tiempo después, el mexicano Carlos Chico Pardo se quedó con la panificadora y ayer su fondo Madera LLC completó la venta de su 70% en la empresa a sus compatriotas de Bimbo, una de las mayores panificadoras del planeta. Pocas empresas argentinas (si es que existe alguna) pasaron por tantas manos en tan corto período.

Desde ayer, entonces, Bimbo y Fargo son la misma cosa; la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) autorizó la operación hace dos semanas, medida que abrió el camino al anuncio oficial de una transacción comenzada hace ocho años.

El mayor cuestionamiento que pesaba sobre este cambio de manos era la casi monopolización del mercado de pan envasado; de hecho, entre Bimbo y Fargo acapararán el 61% de ese rubro. Sin embargo, el argumento que esgrimieron los mexicanos -y que la CNDC admitió- es que el pan envasado representa apenas el 5% del total del pan que se consume en el país.

El organismo también obliga a los compradores -como es habitual en estos casos- a desinvertir; los mexicanos deberán entonces desprenderse de las marcas Sacaan y Trigoro y vender la planta ex Sacaan ubicada en el partido de San Martín.

Una fuente de la empresa negó que Chico Pardo formara parte de la estructura accionaria de Bimbo, que fue fundada y sigue controlada por la familia Servitje. Admitió, en cambio, que no hubo dinero que cambiara de manos, dado que Bimbo se había hecho cargo de levantar la convocatoria de acreedores iniciada hace ocho años por The Exxel Group, y que terminó con la transferencia de la empresa a los bancos encabezados por el Deutsche Bank. Por entonces se hablaba de una deuda -el Exxel había comprado «apalancado»- cercana a los u$s 150 millones, un monto que se redujo de manera significativa en la negociación con los nuevos dueños. A esta altura el proceso concursal está cerrado y homologado por la Justicia, y la empresa no tendría deudas.

Fargo, de la mano de Preitti, se convirtió en el nombre más fuerte del pan envasado. Antes de vender, se convirtió en comprador y se hizo de la histórica Panificación Argentina -con su marca Lactal- y con Sacaan, cuyo pintoresco dueño, Carlos Sacaan, aparecía en sus campañas publicitarias «garantizando» la calidad de sus productos.

Así llegó a tener seis plantas panificadoras, de las cuales podrá conservar cinco (tras la venta de la ex Sacaan), y este año cerrará ejercicio con una facturación cercana a los u$s 150 millones. Por su parte, Bimbo tiene una fábrica en el parque industrial de Pilar y factura unos u$s 50 millones anuales.

La fuente aseguró también que no hay planes para descontinuar marcas a partir de la consolidación. «Todo lo contrario: Bimbo está comprando la historia de Fargo y el posicionamiento que tienen sus marcas en el público», dijo.

No es lo único ni lo más importante que están comprando los mexicanos: en Estados Unidos están por cerrar la adquisición de la fábrica de tortas Sarah Lee -un clásico de las heladeras de supermercados en ese país-, por la que pagarán u$s 1.000 millones. La agregarán a su «establo» de más de cien fábricas en 17 países en América y en Asia, en las que trabajan -junto con sus cadenas de distribución- más de 100.000 personas.

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