Turkson, de 64 años, actual presidente de turno del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, y uno de los potenciales candidatos a suceder a Benedicto XVI, dio una entrevista a la cadena televisiva estadounidense CNN en los últimos días. En ella afirmó que "las molestias sexuales por parte del clero difícilmente podrían darse en la iglesia africana porque la cultura tradicional del continente condena la homosexualidad".
"El sistema tradicional africano ha protegido a la población contra esta tendencia", dijo el cardenal a la entrevistadora, Christiane Amanpour: "Es un tabú cultural".
Los dichos tuvieron inmediatas consecuencias: si hace unos días el purpurado africano era dado 5/2 en las apuestas de Paddy Powers, sus cotizaciones cayeron a 9/2.
Turkson había sido incluido por el vaticanista del National Catholic Reporter, John Allen, en la lista de posibles sucesores de Benedicto XVI, pero el mismo periódico católico estadounidense se vio obligado a distanciarse del perfil del posible papa africano a causa de las "inquietantes opiniones del purpurado en materia de homosexualidad".
Duras protestas llegaron también del SNAP (Survivors Network of those Abused by Priests), agrupación que reúne a las víctimas de abusos por parte de sacerdotes. "Esperemos que esto sea suficiente para alejarlo del grupo de papables", dijeron.
"La verdad es que sabemos poco de los crímenes de los sacerdotes pedófilos y de los encubrimientos por las mismas razones por las que sabemos poco en el resto del Tercer Mundo: hay menos fondos para la Policía, una magistratura menos fuerte, un periodismo menos independiente y mayores diferencias de riqueza y poder entre la Iglesia y los fieles".
"Cuando escuchamos las palabras del cardenal de que la pedofilia no llegó a África porque su cultura demoniza la homosexualidad no podemos más que estar preocupados", indicó también un vocero del SNAP. "No sólo no hay vínculo entre homosexualidad y abusos a menores, sino que sostenerlo es un escudo verdaderamente débil detrás del que esconderse".
| Agencia ANSA |


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