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Paritarias: UOM pide $ 2.000 y elude ser faro
• POR EL PANORAMA INFLACIONARIO INCIERTO, EL GREMIO INTENTARÁ NEGOCIAR UN ACUERDO DE TRANSICIÓN HASTA MITAD DE AÑO
Antonio Caló y Axel Kicillof
El sindicato reniega de la condición que le asignó el Gobierno de ser la referencia para los otros gremios del sector privado. Es que el año pasado, para refrendar ese carácter, fue uno de los primeros sindicatos en cerrar su paritaria con una suba real de salarios por debajo del 30 por ciento. Ese acuerdo, con el correr de los meses, fue evaluado puertas adentro de la UOM como desventajoso y generador de una pérdida del poder adquisitivo de los salarios de los operarios. Ese diagnóstico disparó en noviembre las negociaciones que terminaron en enero con un bonus de fin de año, que en definitiva se pagó con los salarios de enero y febrero.
Una vez resuelto el pedido entre los dirigentes, el gremio se presentó ante el Ministerio de Trabajo la semana pasada para solicitar la apertura formal de la paritaria. Según pudo reconstruir este diario, el planteo implicará extender las sumas fijas no remunerativas acordadas a principios de año con la mayor parte de las cámaras empresariales hasta mayo o junio.
En enero y febrero los operarios de la UOM recibieron $ 1.000 no remunerativos cada mes como bonus de compensación por los efectos de la inflación de la segunda mitad de 2014. En la UOM explicaron que se les pedirá a los empleadores llevar el monto mensual a $ 2.000 hasta mitad de año, siempre con la condición de suma fija no remunerativa, y recién en el segundo semestre acordar una suba porcentual para el resto del año.
El monto busca elevar el salario del operario -la primera categoría del convenio colectivo- de los actuales $ 6.400 de mínimo garantizado a cerca de 8.500 pesos. Algunos empresarios anoticiados del trazo grueso del planteo admitieron que sus parámetros son aceptables.
Para el sindicato, un acuerdo puente hasta mitad de año pondría dinero en efectivo de inmediato sobre buena parte de sus afiliados (el impacto sería menor en los de sueldos más altos) y le daría tiempo para analizar el comportamiento de la inflación y el resultado de otras paritarias. Para los empleadores, en tanto, implicaría ahorrar cargas patronales por varios meses. Este último punto puede representar un escollo si el Gobierno resiste acuerdos por sumas fijas sin cargas impositivas.
Cada año, ante negociaciones que involucran montos no remunerativos, el Ministerio de Trabajo amaga con no homologar los acuerdos a pedido de la AFIP. La amenaza hasta ahora se concretó en contadas ocasiones, en vista de que esas sumas son una herramienta cada vez más útil en un contexto económico volátil.
En la UOM, de todos modos, presumen que el Ejecutivo no debería obstaculizar un eventual acuerdo puente. Como publicó ayer este diario, el ministro de Economía, Axel Kicillof, les reclamó a Caló y a la CGT oficialista pactar subas menores al 30% en paritarias, y no prometió reformas inmediatas en Ganancias. Con esas exigencias, los metalúrgicos alegan que los funcionarios estarán obligados a ser más contemplativos con modalidades "sui generis" de paritarias.
Desde que en 2012 el Gobierno rompió su alianza con el camionero Hugo Moyano el sitial de sindicato de referencia quedó vacante. Aunque desde el oficialismo hubo ensayos de acuerdos múltiples con varios sindicatos afines, como la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) y la propia UOM, entre otros, la verdadera referencia en los últimos años la marcaron los gremios docentes.
Pero, para disgusto del Ejecutivo, la pauta docente no fue una mera orientación sino que en muchos casos se constituyó en el piso desde el cual exigir aumentos salariales, en particular para los sindicatos más distanciados del oficialismo. Para este año, mientras gremios no alineados anticiparon pedidos que irán desde el 35% hasta el 50% (como los colectiveros de UTA), el Gobierno le transmitió a la CGT de Caló su interés en convalidar subas por debajo del 30%. Así lo hicieron saber Kicillof y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, al metalúrgico y a Andrés Rodríguez (UPCN) la semana pasada.


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