30 de noviembre 2016 - 23:57

Pet food: la recesión ladra pero no muerde

ACTUALIDAD - El mercado local de alimentos para mascotas sufrió una desaceleración en un contexto recesivo para la economía, aunque se sostiene con el fortalecimiento del nicho de negocio, entre otras razones.

Pet food: la recesión ladra pero no muerde
Un contexto que ladra, pero que no muerde. Así se podría graficar al mercado local de alimentos para mascotas que, producto de la coyuntura recesiva de la economía, sufrió una marcada desaceleración en las ventas durante el primer semestre de 2016 respecto de las cifras registradas en los últimos seis meses de 2015. De acuerdo con los datos de la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (CAENA), el segmento de pet food, comprendido por perros y gatos, y medido en toneladas, subió apenas un marginal 0,4% (pasó de 325 mil toneladas a 326 mil) entre enero y junio pasado, un incremento que contrasta con el aumento del 13,4% observado en los seis meses previos.

Más allá del freno en los volúmenes comercializados en este segmento, existe una llamativa contraposición con la cifras, por ejemplo, de las ventas de alimentos y bebidas para humanos que, según CAME, en lo que va de 2016 hasta octubre pasado se contraen casi un 3% interanual (las ventas minoristas en general ceden en promedio casi el 7%).

El mercado de pet food en el país, más allá de evidenciar un menor ritmo de evolución en las ventas, viene de registrar tasas de crecimiento cercanas al 10% anual durante el inicio del último lustro. Con la excepción de 2013, cuando el segmento cayó un marginal 0,3% a 584 mil toneladas, en 2011 creció un 10% a 539 mil; en 2012, un 8,7% a 586 mil; en 2014, un 1% a 594 mil; y en 2015, un 3,7% a 612 mil, el récord hasta el momento, de acuerdo a datos de CAENA. Este máximo podría quebrarse este año de mantenerse las proyecciones del mercado, que calcula un acotado incremento de entre el 1 y el 2%.

EL PAÍS, PRO MASCOTAS

Varios factores explican el sostenimiento de este segmento. En primer lugar, la Argentina es uno de los países con más mascotas por habitante en el mundo. Una encuesta reciente de GfK Group reveló que el 80% de los argentinos declaró tener al menos un animal doméstico en su vivienda. Según cifras de las empresas locales existen en el país aproximadamente 13 millones de perros y 4 millones de gatos.

En segundo lugar, cada vez más se observa una fuerte tendencia a la humanización de la mascota, a su integración como parte de la familia, y a ser valoradas y cuidadas por acompañar emocionalmente las vidas de sus dueños, más que nada en los ámbitos urbanos, afirman los especialistas. Otro factor que propicia un mayor número de mascotas es el retraso de la maternidad, lo que hace que tanto perros como gatos -salvando las distancias- ocupen el lugar que en otras épocas pertenecía al primer hijo, añaden analistas del mercado.

Una vez que se toma la decisión de adoptar una mascota, "la gente se va dando cuenta de que ya no tiene tiempo de cocinarle tal como ocurría en el pasado donde, por ejemplo, se preparaba arroz con algo de carne. A su vez, el actual contexto recesivo hace que hoy en la mayoría de los casos ya no sobre comida que, en otro tiempo, se le terminaba dando a las mascotas. Así, el alimento balanceado se convierte en la solución más eficaz y económica para las mascotas", explica a Ámbito Biz, Gabriel Gualdoni, presidente de CAENA.

Coincide con esta tesis, Pablo Rosa, gerente comercial de Alican (produce la marca Sieger, marca superpremium que pisa fuerte en el interior del país), quien opina que "las personas que entran al alimento balanceado lo hacen racionalmente, es decir, obteniendo un beneficio ya que el pet food es más perdurable, higiénico, económico y práctico". A continuación, "una vez que se está dentro de la categoría, el driver que define qué tipo de alimento elegir es más emocional, ya no es más racional, y te libera de cualquier tipo de coyuntura económica", diferencia Rosa.

Las empresas que forman parte del mercado también han contribuido al fortalecimiento del nicho al ofrecer nuevos productos, marcas, o líneas de alimentos, cada vez más sofisticados y de mayor calidad. "Buscamos satisfacer los nuevos hábitos que se intensifican y vienen sucediendo más rápido que las inversiones en las plantas productoras", afirma Bárbara Pipan, marketing manager de Nestlé Purina, uno de los grandes jugadores del mercado (dueña entre otras de las marcas Pro Plan y Dog Chow).

En ese marco, ya desde hace tiempo "las empresas no están viendo solamente la posibilidad de otorgarle nutrientes al animal, sino también calidad de vida en términos de inmunidad, longevidad, o en términos de la convivencia con su cohabitante", dice el titular de CAENA.

Si se tiene en cuenta la calidad del producto, existe una gran diversificación de la oferta de pet food: la categoría económica, que en 2015 representó un 18,8% del total comercializado; la estándar, que explicó un 46,9% de la participación; la premium, que abarcó un 23,1%; y la súperpremium, un 11,1%, según cifras de la Consultora Claves.

"Si bien en 2016 el mercado se encuentra sostenido principalmente por el segmento de menor precio, el segmento superpremium no perdió volumen debido a que se desarrolló en términos de marcas, variedades e inclusive alternativas de precios (no trasladaron el 100% de inflación registrada en los costos de producción) y eso le permitió mantener el nivel de ventas", detalla Pipan. "Por ejemplo, en este segmento -expresa Rosa- es donde a relación del ser humano con la mascota es netamente emocional a diferencia de otros tipos de pet food, hoy está teniendo cada vez más penetración el alimento húmedo, y el snack (los secos abarcan entre el 95 y el 98% del total comercializado)".

"Es que, a la larga -acota Gualdoni- el alimento de menor calidad es el más caro porque el animal sólo come calorías, mientras que los pet food más caros tienen más nutrientes, entonces necesitás menos alimento para otorgar la misma cantidad de calorías".

En la primera parte del año, desde las empresas subrayan que no se han podido trasladar a público el 100% de los aumentos que han registrado en sus costos, ya que han apuntado a mantener su participación de mercado o en algunos casos a aumentarla.

PERROS VS. GATOS

En lo que refiere a la proporción de las ventas de alimento entre las especies más importantes, en los últimos años entre un 85% y un 87% del total correspondió a los perros, mientras que entre un 13% y un 15% fue para los gatos. "Este año, sin embargo se vio un crecimiento en el consumo del pet food para los felinos, que alcanzó el 17%, contra el 83% de los canes. Es una tendencia global, ya que el gato es una mascota que permite una convivencia más sencilla dentro de espacios reducidos en las ciudades", analiza el titular de CAENA. Un dato más que llamativo es la diferencia de penetración que tiene el alimento balanceado en las dos principales especies: mientras que el 90% de los gatos consumen pet food, en los perros esa cifra apenas llega al 37%, lo que marca el gran potencial de crecimiento para el sub rubro. Pero especialistas resaltan que la capacidad de evolución del sector abarca a todo el negocio de las mascotas, que cubre tanto a alimentos balanceados como a cuidados (belleza, accesorios, y salud). "En Argentina, el mercado total de mascotas es de u$s1.300 millones al año, del cual 90% corresponde a alimentos, mientras que el resto es apenas el 10%", describió el gerente de Sieger. Estas proporciones son inversas en EE.UU. -dice Rosa-, donde el negocio de cuidados para mascotas es aproximadamente de u$s100 mil millones al año, del cual el 25% es sólo de alimentos balanceados.

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