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P&G ya negocia con la AFIP y envía cúpula de expertos
• MULTINACIONAL QUIERE QUE EL CASO NO LA AFECTE EN LA SEC.
• EL GOBIERNO PONE EL FOCO EN EL FONDO BLACKROCK.
Alan George Lafley
El conflicto entre P&G y la AFIP surgió cuando el domingo pasado el organismo anunció la suspensión del CUIT de la multinacional ante un eventual fraude fiscal relacionado con operaciones de importación desde Brasil que eran facturadas a través de una filial radicada en Suiza por u$s 138 millones de dólares. Según la AFIP, de esta manera la empresa fugó divisas a sus firmas vinculadas en el exterior y señala que la maniobra podría constituir contrabando agravado. Además, la AFIP detectó una diferencia de 19 millones de dólares entre los valores FOB totales de las Declaraciones Juradas Anticipadas (DJAI) y destinaciones de importación asociadas a la DJAI. En un comunicado, la AFIP indicó que "el proceso de análisis se focalizó sobre un total de 2.608 operaciones de las partidas arancelarias, navajas y máquinas de afeitar, preparaciones capilares y pañales y demás artículos higiénicos. Estos productos importados que se 'sobrefacturaron' corresponderían a la excusa de incluir en el precio 'royalties' y demás 'gastos intercompanies' de publicidad y administración". Ese mismo día, por la noche, P&G aseguraba que "P&G paga todos sus impuestos en la Argentina y en el mundo" y que "tomamos seriamente el cumplimiento de las leyes en la argentina". Ayer, la empresa emitió un nuevo comunicado donde afirmó que "estamos trabajando con las autoridades para buscar soluciones inmediatas. Hoy (por ayer) nos reunimos con las mismas en un encuentro fluido y en buenos términos. Estamos totalmente abiertos y comprometidos para encontrar soluciones inmediatas, de modo de poder seguir abasteciendo el mercado con nuestras marcas líderes. Como compañía estamos comprometidos a largo plazo con el país".
La intención de la empresa es llegar lo más rápido a un acuerdo en el país con la AFIP y cerrar el conflicto. El gobierno tiene la misma intención, ya que se trata de una empresa con cierta buena relación con el oficialismo. De hecho, el 10 de julio de 2013 la propia Cristina de Kirchner recibió en la Casa de Gobierno al entonces presidente para América Latina de Procter, Tarek Farahat, quién hasta defendió la estrategia oficial para enfrentar la inflación y los acuerdos de precios. De hecho, P&G es una de las compañías que participa con más productos en el programa de "Precios Cuidados" del gobierno.
En realidad, la mira oficial en este caso no es directamente a P&G sino a uno de sus socios institucionales: el fondo de inversión Blackrock; quién está en el foco del kirchnerismo desde que se descubrió que era el dueño del 60% de la imprenta Donnelley que cerró sorpresivamente su planta en agosto pasado, dejando 400 empleados en la calle (que luego formaron una cooperativa de trabajo). La propia Presidenta anunció en la Casa de Gobierno que la compañía sería denunciada por "alterar el orden económico y financiero", aplicando por primera vez la Ley Antiterrorista promulgada en 2011 (cosa que finalmente no ocurrió), ante una "quiebra express". El gobierno planteó además que en Donnelley, uno de los accionistas había sido el fondo buitre Elliot de Paul Singer en un 7%, acciones que luego transfirió a BlackRock. A partir de esta relación, el kirchnerismo sigue de cerca todas las actividades de las empresas que tienen al fondo de inversiones entre sus accionistas. Es el caso de P&G en donde BlackRock detenta el 2,6% de las acciones a través del Black Rock Institutional Trust (72.052.350 acciones reportadas al 30 de septiembre pasado) y otro 1,13% a través de BlackRock Advisors (30.472.251 acciones). Como curiosidad, otro de los accionistas de P&G que más pueden enervar al kirchnerismo es la tenencia de 1,4% por parte del Bank of New York Mellon (BONY) el mismo que mantiene un confcito terminal con el gobierno por haberse negado el 30 de julio a pagar el vencimiento de U$S 539 millones del Discount que hoy se encuentra en default "tecnico". BlackRock también tiene casi 2 millones de acciones en YPF, compradas durante el 2014m por unos U$S 740 millones.
BlackRock es considerado uno de los mayores fondos de inversiones particulares a nivel mundial. En los últimos tiempos invirtió fuertemente en la banca española, contabilizando en sus carteras el 2,76% de Popular; el 2,34% de Sabadell; el 0,28% de Caixabank; el 1,49% de Santander; el 0,38% de Bankinter y el 1,52% de BBVA. Maneja además BlackRock controla la mayoría de las acciones del Grupo Pearson, que a su vez domina a 'The Economist' y a 'The Financial Times', este último adonde acudieron Peña y Videgaray a obsequiar los hidrocarburos de México. Entre las tenencias de BlackRock en las principales 20 empresas del mundo tiene activos en ExxonMobil (5.4%), Chevron (6.2%), JP Morgan Chase (6.4%), WellsFargo/Wachovia (5.4%), Shell (4.9%), Apple (5.1%), Google (5.8%) y Microsoft (5.5%, hoy por hoy más que el propio Bill Gates).


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