Plan antidisturbios de Larreta desbordado por los violentos

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• SERIOS INCIDENTES, 60 DETENIDOS Y 109 HERIDOS, ENTRE ELLOS 50 POLICÍAS
Si bien el dispositivo del ministerio de Seguridad porteño evitó que las protestas frustraran el debate de la ley previsional, la intervención de la Federal a media tarde reavivó la interna con Bullrich.

La Policía de la Ciudad tuvo ayer la oportunidad de demostrar que está en condiciones de contener la protesta social utilizando protocolos de seguridad regidos por normativas internacionales, con supervisión judicial y sin el uso desmedido de la fuerza. Pero a pesar del arrojo y la resistencia de los mil efectivos que participaron del operativo, hubo momentos en los que se vio desbordada por el accionar de los grupos de choque que embistieron contra los vallados dispuestos en inmediaciones del Congreso de la Nación.

A pesar de los intentos de su jefe, el abogado Marcelo D´Alessandro, por diferenciar el operativo a su cargo del que coordinó Patricia Bullrich el pasado jueves (cuestionado por todo el arco político), el resultado político fue leído en filas del oficialismo como un síntoma de debilidad de los que priorizan la negociación por sobre la represión. La previsión de futuras manifestaciones y de una temperatura creciente en el tenor de las protestas, otorga una ventaja a la postura de manu militari encarnada por Bullrich.



Si bien el objetivo formal de evitar que los manifestantes pudieran interrumpir el debate parlamentario fue cumplido, hubo sobradas razones para que desde el monitoreo oficial se considerara necesario convocar a media tarde a la Federal para repeler los ataques de los manifestantes, tras un primer embate en donde los efectivos porteños quedaron librados a su suerte, en medio de la embestida de grupos violentos contra los vallados policiales con piedras, palos, hondas, bombas de estruendo y "tumberas" (arma de fuego casera) empleadas por algunos activistas que dispararon contra la policía.

Desde el ministerio que conduce Martín Ocampo aseguraron que hubo "unos 400 sujetos organizados y pertrechados con armas caseras que operaron como fuerza de choque embistiendo contra las vallas custodiadas por los policías de la Ciudad". La tensión en las calles comenzó pasado el mediodía, cuando en el recinto comenzaban a convocar a los diputados para la sesión. Activistas de grupos identificados con banderas de partidos izquierda y organizaciones sociales, iniciaron un violento ataque contra los efectivos policiales apostados detrás de las barreras dispuestas para contener el paso hacia el edificio del Congreso.

Muchos de ellos utilizaron restos de veredas que minutos antes habían roto con el objetivo de recolectar sus propias municiones, que lanzaron sobre los efectivos, muchos de los cuales debieron ser hospitalizados con heridas de diversa consideración.

"Mis hombres llevaron adelante una tarea heroica resistiendo la agresión sostenida durante más de cuatro horas, porque están convencidos que su rol en la sociedad es defender el sistema democrático", sostuvo D´Alessandro en diálogo con Ámbito Financiero.

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