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Pobre juego; buen negocio
Las chances de Inglaterra ante su viejo enemigo Escocia en la gélida Edimburgo eran altas por el tamaño de ambos países en cuanto a rugby se refiere. La escasa diferencia en el juego quedó expuesta y la buena fortuna del equipo inglés fue clave para el triunfo. El único try lo apoyó gracias a un error escocés y ganó 13 a 6. Quien deberá aprender a festejar es el entrenador interino de Inglaterra, Stuart Lancaster: cuando su equipo apoyó el try tiró un golpe al aire, le pegó al techo del box que ocupaba y tuvieron que darle dos puntos de sutura en un dedo.
Que Irlanda y Gales protagonizaran el mejor de los tres partidos tenía lógica. Por un lado, los galeses fueron el mejor equipo europeo en la reciente Copa del Mundo. Merecían jugar la final. Después de jugar dos tercios del partido con un jugador menos ante la expulsión -dura pero merecida de su talismánico capitán Sam Warburton, un penal en el cierre cayó rozando el travesaño. Si hubiera entrado, Gales habría enfrentado a los All Blacks en la final. Por el otro, estaba Irlanda, que intenta jugar con más ambición de lo que lo suelen hacer Inglaterra y Escocia, lo que permitió ver un partido entretenido, en el que la pelota buscó el ingoal y en el que los jugadores optaron por tomar riesgos, lo que terminó siendo agradable para el espectador. Hubo cinco tries; un penal en el minuto 79 le dio el trabajoso 23 a 21 a los de escarlata.
El Seis Naciones es un torneo que genera millones de dólares de ganancia. Estadios llenos -Inglaterra, por caso, cada vez que llena su mítico Twickenhman recauda más de 10 millones de dólares, sin incluir la cuotaparte del contrato televisivo. Acaba de firmar uno de cuatro años con una empresa de telefonía celular por más de seis millones anuales. Una fábrica de facturar. Italia, el más nuevo y menos poderoso de los seleccionados del torneo, jugará este fin de semana, justamente contra los ingleses y lo hará en el Olímpico de Roma. Pasarán de jugar en un estadio viejo y pequeño ante 26.000 espectadores a la casa del deporte en la ciudad y ante 80.000 tifosi. A pesar de lo centenario del torneo, y de lo pobre de su ronda inicial, sigue creciendo y atrayendo.


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