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Por cartoneros, otra ley de basura
La urgencia por convocar a ese concurso (al límite de los plazos) movilizó a la bancada macrista de la Legislatura para presentar, el viernes pasado, otra alternativa. La propuesta (será la cuarta del oficialismo en dos años) en nombre del bloque, que elevó el diputado Cristian Ritondo, inclusive resulta una modificación del proyecto que había presentado, desde la oposición, el ibarrista Eduardo Epsztein. Como novedad, abre a mayor cantidad de empresas la posibilidad de prestar el servicio de recolección domiciliaria de residuos ya que lo plantea por comuna, es decir que se haría -de prosperar la ley- de acuerdo con la geografía de las quince zonas en que quedó dividida la Capital Federal.
Los puntos principales de la iniciativa que se integrarán a la ley que ya se está discutiendo en la Comisión de Obras y Servicios Públicos incluyen la concesión del servicio por un plazo de 7 años. Actualmente las empresas tenían cuatro años de contrato, que ya se prorrogó dos veces, pero desde un principio Mauricio Macri sostuvo la necesidad de ampliar la cantidad de años para favorecer las inversiones. Además del reparto de las empresas en función de las comunas, se respetará -de acuerdo con la iniciativa- la zona testigo a cargo de empleados municipales.
Requisito
Los servicios que se propone cubrir van desde la limpieza de veredas y calles como «otros espacios de carácter público», además de la recolección de residuos sólidos urbanos húmedos domiciliarios y también de los voluminosos. A la vez se indica que los pliegos deberán tener como requisito que los oferentes acrediten «probada experiencia en la operación de servicios de higiene urbana», y limita a tres firmas la cantidad de participantes en las posibles UTES que pudieran presentarse a la licitación.
El pago se haría como en la actualidad, es decir, por zona limpia dejando expresamente aclarado que no se podrá abonar el servicio por el peso de la basura recolectada, si se trata de residuos comunes. En cambio para el rubro «recolección de restos de demolición y de obra, restos verdes y residuos voluminosos», la propuesta es que se podrá pagar por tonelada recolectada y transportada. Ese punto es el que generó la mayor polémica hace dos años cuando Macri presentó un primer proyecto de ley que proponía volver al sistema de pago por peso. La discusión fundada en que la norma se contraponía con la política Basura Cero que debe llevar adelante la Ciudad por ley, hizo fracasar el llamado a licitación. Luego, se acordó un nuevo proyecto, pero el Gobierno porteño no impulsó su sanción. Con el cambio de ministro (en la cartera que ahora conduce Santilli estaba Juan Pablo Piccardo) se retomó el tema, antes que se agrave la situación que encontraría a los funcionarios en mora para renovar la contratación del servicio.
Al mismo tiempo Santilli difundió por internet su proyecto para contar con opiniones. Entre sus propuestas está la de incorporar contenedores en toda la Ciudad de Buenos Aires y unos especiales para que los vecinos depositen residuos reciclables como cartones.


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