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Por temor a un boicot PRO, Gobierno disimuló festejos
Un recital del rosarino Fito Páez y fuegos artificiales cerraron ayer a la madrugada los festejos del Bicentenario. El desarme de los escenarios en la 9 de Julio que terminará mañana provocó durante la jornada complicaciones del tránsito a pesar de la apertura de varias calles.
Llamó la atención en ese sentido que la magnitud de la escenografía y de los elementos utilizados (grúas, heladeras, autos viejos, etc.) en el show final no fuera advertida durante los ensayos.
Se confió que esas prácticas se realizaron durante un mes en el predio de la ex ESMA y también en los astilleros Tandanor del puerto.
Dio resultado lo que dijo Coscia, que para organizar ese espectáculo «se manejaron con el efecto sorpresa para que no se pusiera en marcha la máquina de impedir» de la Ciudad de Buenos Aires, ante cuyas autoridades hicieron los permisos correspondientes. En su momento, Mauricio Macri se quejó, incluso, de haber tenido que dar autorización para el corte de la 9 de Julio antes de la apertura del Paseo, con lo que consideró demasiada antelación.
«Si empezábamos a contar lo que iba a pasar hace tres meses -señaló el secretario de Cultura-, algunos iban a decir: 'No corten la 9 de Julio'», explicó Coscia, aludiendo al jefe de Gobierno porteño y en referencia a cómo se preparó el desfile, que contó con 2.000 artistas en escena, en la calle, transportados por vehículos de gran porte desde Plaza de Mayo hasta la avenida Independencia, previo recorrido por Diagonal Norte, el Obelisco y la avenida 9 de Julio.
Según el funcionario de Cultura, todos los festejos del Bicentenario se enmarcaron en los lineamientos «de una fiesta plural, federal y latinoamericana, y fue posible con un presupuesto de $ 15 millones y gracias a la participación de cientos de organizaciones».
En ese sentido, mencionó a los desfiles de las colectividades y de los pueblos originarios, entre otros, que contó con el apoyo de las organizaciones, que cedieron lugares para ensayar e incluso para dar alojamiento a tantas personas.
Agradecimiento
Coscia integró la Unidad Ejecutora del Bicentenario, que además del responsable de producción Grosman y de Parrilli, conformó Tristán Bauer, presidente del Sistema de Medios Públicos.
«Agradezco a todos los que hicieron esto, que fue un trabajo colectivo y las personas que participaron de los festejos del Bicentenario que completaron la fiesta con buena onda y optimismo», concluyó.
«El espectáculo de Fuerzabruta fue único; no ha habido en la historia argentina un espectáculo así», dijo Coscia en una entrevista radial, en la que felicitó al grupo y a su director, Dicky James. Más allá del éxtasis patriótico, la Capital Federal se mantuvo ayer intransitable en varios tramos del centro porteño.
El tránsito estaba muy cargado en la avenida 9 de Julio, que seguía cortada en ambas direcciones entre el Obelisco y la avenida Independencia.
Se estima que hasta mañana continuarán los cortes al tránsito, y quedaron habilitadas (pero con marcha muy lenta) Cerrito-Lima y Carlos Pellegrini-Bernardo de Irigoyen. Como consecuencia de ese corte, el tránsito estaba sobrecargado en el Bajo porteño, con demoras en las avenidas Madero, Huergo, Paseo Colón y Alem, en ambas direcciones.
Limpieza
Ayer, el Gobierno porteño comenzó a encarar la tarea de limpieza de la avenida 9 de Julio desde el Obelisco hacia el Sur, a lo largo de un kilómetro, Plaza de Mayo y todas las adyacencias, tras el paso de más de seis millones de visitantes durante los cinco días de festejo.
El ministro de Espacio Público de la Ciudad de Buenos Aires, Diego Santilli, explicó que por lo menos las tareas se extenderán hasta hoy en lo que es higiene, pero que demorará también la reparación de canteros y la propia Plaza de Mayo.
No hubo, sin embargo, quejas en ese sentido, ya que nadie hoy se atrevería a renegar del inesperado fervor que despertó la fecha patria.
Ayer a la madrugada, cientos de operarios iniciaron las tareas de desmontar 50.000 metros de estructuras tubulares y 27.000 metros cuadrados de lonas y bastidores, además del transporte de la locomotora sobre rieles que se exhibió en el Paseo del Bicentenario.



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