20 de octubre 2009 - 00:00

Postergan debut de Policía porteña y se agudiza interna por escuchas

El Gobierno porteño puso nueva fecha al debut de la Policía Metropolitana, en medio de la causa por escuchas que mantiene detenido a un ex empleado de la Ciudad, al tiempo que ya se anticipan cambios como producto del escándalo.

El estreno, que se anunció en varias oportunidades, de acuerdo al anuncio que formuló el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, no será en octubre sino el próximo 24 de noviembre. Ante el plantel de ministros y un centenar de funcionarios, en una reunión ampliada del Gabinete, Mauricio Macri habló con optimismo e incluso deslizó que el PRO gobernará un ciclo más la Capital Federal.

Rodríguez Larreta fue el encargado de una extensa exposición sobre los planes de la administración para 2010, donde consideró que la seguridad es una de las prioridades ya que, aseguró, «por lejos», es el primer reclamo de los vecinos. También el Gobierno de Macri otorgará protagonismo al área social y a los cambios en el tránsito de la Ciudad, con medidas como hacer de doble mano otras diez arterias del distrito.

Siendo uno de los tres ejes de la gestión macrista para 2010, la organización de la Policía Metropolitana viene padeciendo diversos traspiés, mientras la oposición intenta interpelar al ministro del área, Guillermo Montenegro. Por otra parte, ayer la Justicia profundizó medidas para la llamada «conexión porteña» con el presunto espía Ciro James, que era empleado de la Ciudad y está detenido en la causa por escuchas ilegales (ver nota aparte).

Silencio cómplice

Anoche el Gobierno porteño mantenía el mutis, alimentando a un exaltado Aníbal Ibarra, promotor de la denuncia sobre el empleo de James, diciendo que «el silencio de Macri ya parece cómplice».

De acuerdo a la investigación se habría comprobado que James se comunicó varias veces con el jefe de la Metropolitana, Osvaldo Chamorro, y con el ex jefe de esa fuerza, Jorge «Fino» Palacios, presuntamente desde el Ministerio de Seguridad a cargo de Montenegro. El ministro aseguró no conocer al detenido, mientras que Chamorro admitió que estaba tramitando su ingreso a la fuerza pero como un aspirante más. Para los investigadores las llamadas telefónicas podrían ser una evidencia acerca de que James asistía a las oficinas del Ministerio de Seguridad. El área de Educación sería la primera en recibir los coletazos de la causa con una renovación de parte del plantel cercano al ministro Mariano Narodowski, una vez que el tema sea aclarado en el expediente judicial. El funcionario, por estas horas, se ve preso de una interna, que, aseguran, lo mantiene sorprendido.

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