Presa del terror, Israel cierra con muros barrios palestinos en Jerusalén

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  Jerusalén - Israel sufrió ayer un nuevo atentado espontáneo, esta vez en la abarrotada estación central de colectivos de Beer Sheva (sur del país), donde dos personas murieron y otras ocho resultaron heridas, en momentos que el Gobierno de Benjamín Netanyahu intensifica las medidas de seguridad, ahora con la construcción de muros en Jerusalén Este para impedir los ataques desde los barrios árabes.

La Policía construyó una barrera defensiva removible entre el barrio árabe de Jabel Mukaber y el adyacente barrio judío de Armon HaNatziv. Se trata de uno de los puntos de más fricción en la ciudad y desde donde pertenecen muchos de los atacantes palestinos responsables de las agresiones llevadas a cabo los últimos días.

La nueva pared de cemento apunta a impedir el lanzamiento de piedras y botellas incendiarias desde Jabal Mukaber: "No tiene un valor político. Es sólo uno de los aspectos de nuestras medidas de seguridad", precisó el vocero del ministerio del Interior, Emanuel Nahshon. "Israel tomó medidas de seguridad para poder así garantizar la máxima seguridad a sus ciudadanos", agregó, y precisó que se trata de una medida "provisoria" y que el muro se encuentra sólo "en áreas limitadas".

El atentado en la estación central de colectivos de ayer en Beer Sheva, había sido atribuido en principio a dos agresores, pero luego se confirmó que el terrorista actuó en solitario. El segundo sospechoso en cuestión era en realidad el refugiado eritreo, que fue tomado por un presunto atacante y abatido por la Policía, en medio de la confusión general. "El terrorista palestino llegó con una pistola, disparó a un soldado, le robó su arma, y comenzó a disparar a otros cuando se encontró con la Policía", resumió el jefe del distrito sur de la Policía, Yoram Halevy.

Durante el incidente, decenas de israelíes se concentraron a las puertas de la estación para tratar de impedir la evacuación del atacante herido, en medio de gritos de venganza y "muerte a los árabes".

El suceso pone fin a la que era una jornada de relativa calma después de 18 días de disturbios y ataques en los que murieron hasta ayer ocho israelíes y 42 palestinos, cerca de la mitad de estos últimos atacantes o presuntos atacantes de la más de una treintena de atentados.

En ese marco, Netanyahu, rechazó ayer la propuesta francesa para una supervisión internacional de la Explanada de las Mezquitas en la ciudad vieja de Jerusalén. Israel no aceptará ninguna "internacionalización del Monte del Templo", subrayó durante una reunión de su gabinete, en referencia al nombre con el que conocen los judíos el lugar, sagrado para ambas religiones. La propuesta que París envió al Consejo de Seguridad de la ONU prevé el envío de un equipo internacional de observadores al sitio religioso que supervise las posibles alteraciones del status quo, informó el diario Le Figaro citando a diplomáticos franceses.

"Musulmanes radicales destrozan entre sí sus propias mezquitas, por no hablar de los lugares cristianos o judíos", añadió Netanyahu, que próximamente se reunirá con el secretario de Estado norteamericano, John Kerry. "Lo hemos visto en un lugar sagrado judío, la tumba de José, dijo con referencia a la tumba del patriarca bíblico, incendiada por palestinos en la noche del jueves en Cisjordania.

Agencias ANSA, EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero

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