Primera purga de Casal: echó a 246 policías y va por más

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Buenos Aires - El flamante ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal, ejecutó ayer la primera etapa de la purga policial más importante de la era Scioli: echó a 246 efectivos que contaban con sumarios administrativos y causas judiciales en su contra.

Se trata, en rigor, del mayor desplazamiento desde la asunción del gobernador. El primer movimiento lo hizo el ex ministro Carlos Stornelli con medio centenar de policías, que luego completó con el corrimiento de altos jefes tras el caso de la familia Pomar.

En simultáneo, el superministro Casal ordenó ayer que 448 efectivos policiales que cumplían actividades administrativas sean destinados a tareas de prevención del delito en la calle.

Ambas medidas se enmarcan en el plan de reestructuración de recursos humanos que está efectuando la cartera de Justicia y Seguridad para abocar al personal policial a tareas de seguridad ciudadana en diferentes comisarías de la provincia.

A principios de esta semana, el Gobierno provincial anunció también que convocará a mil policías retirados para sumarlos a las tareas de prevención del delito en las zonas más calientes.

En cuanto a la purga dispuesta ayer, Casal aclaró que los efectivos afectados por esta medida se desempeñaban en distintas dependencias de la fuerza provincial, de la que quedan separados definitivamente.

«La sanción impuesta a estos agentes implica la separación definitiva de la fuerza, la pérdida de todos los beneficios inherentes al cargo y la prohibición para volver a desempeñarse en cargos públicos», explicó el ministro, uno de los primeros detractores de la política de seguridad que ejecutó León Arslanian y que tuvo como principal línea de acción la separación de cientos de efectivos bajo la figura de la denominada Maldita Policía.

La medida afecta a funcionarios policiales de distintas dependencias, sumariados y con procesos judiciales al estar investigados por la comisión de delitos.

Casal tomó la medida tras las resoluciones adoptadas por Asuntos Internos que llevaba adelante los expedientes administrativos en los que estaban involucrados los efectivos policiales. Entre los echados de la fuerza se encuentra un policía acusado de homicidio agravado y otros procesados por robos, extorsión y enriquecimiento ilícito, entre otros delitos.

Además fue exonerado un policía que vendió una moto que tenía pedido de secuestro y un gran porcentaje por hacer abandono del servicio.

En cuanto a la reasignación de efectivos, el jefe de la Policía Bonaerense, Juan Carlos Paggi, consideró que esa decisión tiene como objetivo dar respuesta a la demanda de la gente.

Aclaró que la redistribución de los oficiales «se hará siguiendo el mapa del delito y las zonas más calientes» ya que «hay delitos que se reiteran en muchas zonas y tenemos que contrarrestar».

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