9 de diciembre 2008 - 00:00

Primeras partes malas; ¿segundas serán peores?

No nos engañemos. Apenas horas después que el futuro presidente anunció con bombos y platillos un plan para crear 2,5 millones de puestos laborales, la realidad lo sobrepasó ya que la destrucción de empleo formal e informal en lo que va de 2008 es sensiblemente mayor que ese número. Si algo ha tenido la crisis hasta ahora, es la capacidad de demostrar que políticos y especialistas la "corren de atrás". Sin duda que el desdén de Obama ante el déficit fiscal y su idea de lanzar un "New Deal" para la obra pública resulta atractiva para muchos, pero esto nada cambia la apreciación anterior. De hecho, la falta de precisiones, la experiencia de los 30 (la economía recién se recuperó después del 39) e incluso y la de los 50 (el sistema federal de carreteras fue recibido con las recesiones 57-58 y 60-61) sugiere que el anuncio del megaplán de obras (¿u$s 500.000 millones?) con que quiere iniciar Barack/Barry su presidencia tal vez no sea tan exitoso como quisiéramos. De todas formas, el anuncio lanzó a los especuladores sobre todas aquellas empresas que estuvieran directa o indirectamente relacionadas con los trabajos públicos (Caterpillar, Deere, Manitowoc, etc.); los commodities involucrados, que avanzaron más de 6%, y el petróleo, que trepó a u$s 43,26 (US Steel, Alcoa, Chevron, etc.). Estas firmas, con la ayuda de las automotrices más los papeles financieros llevaron a que el Dow trepara 3,46 por ciento, a 8.934,18 puntos. ¿Demasiado? No si lo que se celebró fue el inicio de la temporada navideña.

Dejá tu comentario