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PRO negocia votos para jury porteño
El conflicto con el camarista, a quien se le atribuye profesar el abolicionismo, se disparó a partir de que tomó fuerza una denuncia por supuesta arbitrariedad al momento de conceder excarcelaciones de detenidos. Una suerte de eco de la polémica que tuvo lugar en la Magistratura nacional con el juez Axel López. La diferencia entre ambos escenarios es que en la Ciudad existe una negociación permanente entre oficialismo y oposición lo cual garantiza el funcionamiento del Consejo.
Al igual que el Gobierno en Comodoro Py, el macrismo también cuenta con interlocutores capaces de propiciar un panorama sin tensiones, especialmente en el fuero Contencioso Administrativo porteño, cuyos jueces cuentan con tal cantidad de atribuciones que tienen arbitrio sobre asuntos tarifarios, de infraestructura e incluso salariales y que podrían generar dolores de cabeza a Mauricio Macri en plena campaña. El ejemplo más notable es el del juez Andrés Gallardo, siempre distante al PRO y que cuando recientemente vio complicarse su situación en la Magistratura, directamente se tramitó una licencia por motivos académicos (y con goce de sueldo).
El caso de Delgado también es en parte un duelo intelectual (su postura contraria a las penas tiene poco que ver con el discurso del alcalde en materia de seguridad) pero que además viene acompañado por un enfrentamiento abierto con el ministerio público fiscal. Delgado suele criticar en todos sus votos el desempeño de los fiscales porteños y por eso el fiscal general Martín Ocampo, siempre sponsoreado por Daniel Angelici, es ahora el rival de Delgado y el impulsor de la destitución.
Para esa tarea la búsqueda de voluntades corre por cuenta del consejero Sebastián Destéfano, también cercano a Angelici y, en caso de que Horacio Rodríguez Larreta sea reelecto, un candidato con varios números al Ministerio de Justicia (que finalmente y tras múltiples amagues se separaría de la cartera de Seguridad en la próxima gestión).
El Jurado de Enjuiciamiento lo integran Ana María Conde (Tribunal Superior de Justicia), las juezas Graciela Dalmás y Gabriela Zangaro, los legisladores del PRO Helio Rebot y Cecilia de la Torre y el kirchnerista Edgardo Form. La nómina incluye tres abogados: Guillermo Borda, Eugenia Talerico y Ana Rosenkrantz. Con los votos ya asegurados de Rebot y De la Torre, el PRO precisa todavía de sumar tres voluntades. Las juezas Dalmás y Zangaro ya deslizan, en encuentros para pocos, que no están dispuestas a acompañar el pedido de destitución, a lo sumo una sanción disciplinaria. En tanto la abogada Talerico, integrante del Colegio de Abogados de la Ciudad, cercano al PRO, apoyaría la embestida contra Delgado.
El jury refleja las atribuciones de los dos sectores que gerencian la relación de Macri con la Justicia. La pelea política corre por cuenta del grupo de Angelici, al igual que ocurriera en todas las elecciones de 2014 referidas a los abogados. En cambio las cuestiones más programáticas, aquellas que se tratan con la expectativa de un triunfo del PRO en octubre son potestad de allegados de perfil más técnico. Para tener en cuenta: a esos profesionales hace semanas los recibe y los escucha el exfiscal general Germán Garavano, hoy por hoy distanciado del grupo de Angelici.


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