4 de noviembre 2022 - 00:00

Procesan a los Revolución Federal y los ligan al atentado a Cristina

Después de que la Cámara los liberó, Martínez de Giorgi enumeró la cantidad de actos violentos de los que participaron que propiciaron el clima para el intento de magnicidio. Habló de “plan criminal”.

Marcelo M. de Giorgi
Marcelo M. de Giorgi

El juez federal Marcelo Martínez de Giorgi procesó ayer, sin prisión preventiva, a Jonathan Morel, Leonardo Sosa, Gastón Guerra y Sabrina Basile, miembros de Revolución Federal, a los que acusó de llevar a cabo un plan criminal que tuvo por objeto imponer sus ideas y combatir las ajenas por la fuerza o el temor. “Pudo comprobarse que, con tal accionar, atentaron contra el orden público y ocasionaron un claro perjuicio a los bienes jurídicos de la paz social y la tranquilidad pública necesarios para el funcionamiento de un Estado de Derecho”, concluyó el magistrado tras enumerar en 60 páginas todas las acciones violentas protagonizadas por los imputados.

El juez sostuvo que “tanto por redes sociales como en las calles, realizaron actos y emitieron expresiones tendientes a alentar o incitar a la persecución, a la violencia colectiva y a la propagación del odio, constituyéndose así en uno de los actores que agitaron en la sociedad un clima de violencia social, cuyo acto de mayor gravedad institucional resultó ser el intento de magnicidio de la vicepresidenta”.

“Se considera materialmente acreditado que, a través de esta organización, los/as imputados/as llevaron a cabo un plan criminal, que tuvo por objeto imponer sus ideas y combatir las ajenas por la fuerza o el temor...”, sostuvo Martínez de Giorgi. Para eso, continuó, “utilizaron sostenidamente en el tiempo manifestaciones intimidantes en distintas redes sociales -Facebook, Twitter e Instagram- y medios masivos de comunicación, repartiendo folletería y mediante protestas autoconvocadas, planificando, coordinando y difundiendo mensajes de odio, actos intimidatorios y manifestaciones violentas -principalmente en contra de autoridades del actual PEN y sus simpatizantes-”.

“Así, generaron el impacto deseado de incitar a la violencia colectiva en un número indeterminado de personas que pueden acceder libremente a las redes sociales mencionadas...”, aseveró el magistrado en el marco de la causa en la que interviene también el fiscal Gerardo Pollicita.

Para los investigadores, la finalidad de los actos desarrollados por Revolución Federal “fue incitar permanentemente a la renuncia de los personajes públicos escrachados -pertenecientes a autoridades públicas de la actual gestión de gobierno-, mediante propaganda de contenido violento y el activismo social convocado”. El juez destacó en su fallo “la distribución de folletería y la utilización de determinadas insignias o lemas tales como ´van a correr´ o ´Todos presos, muertos o exiliados´ -entre otros-, replicados en forma masiva en distintos medios y redes, que utilizaron como herramienta de difusión, y donde sus mensajes alcanzaban a un sinnúmero de personas”.

El juez consideró en su resolución la cronología de sucesos violentos relatada por el fiscal Pollicita en su dictamen del 18 de octubre en la que se indicó que los integrantes de la agrupación Revolución Federal aprovecharon el malestar de la población por la actual crisis económica, financiera y social para azuzar a la ciudadanía.

En ese sentido, aseveró que la escalada de actos violentos “desembocó en la instauración de un estado de alarma social en virtud del atentado contra la vida de la vicepresidenta de la Nación”, y remarcó que “a partir de ese punto culminante, suspicazmente la agrupación dejó de publicar su actividad, tanto en las calles como en las redes sociales”.

De acuerdo con las constancias reunidas en la investigación, la actividad de Revolución Federal -primero llamada en Facebook “Rebelión Federal”- comenzaron el 11 de mayo de este año, con Morel y Sosa como instigadores.

Martínez de Giorgi afirmó en su fallo que los miembros de Revolución Federal “insistieron asiduamente con la propagación masiva de mensajes violentos e intimidatorios en redes sociales, que alentaron a la persecución, al odio y a la violencia de un sector determinado de la sociedad, concretamente de las autoridades públicas pertenecientes a la coalición política Frente de Todos y de sus simpatizantes”.

El juez remarcó que, una semana antes del atentado contra la vicepresidenta, desde la cuenta de Twitter de Revolución Federal se convocó a una conversación pública a través de Twitter Space bajo el título “Hay que pudrirla”, en la que se volcaron ideas parecidas a la que finalmente intentaría llevar a la práctica el detenido Fernando Sabag Montiel, quien quiso asesinar a la exmandataria.

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