3 de diciembre 2009 - 00:00

Procesan a Palacios como coautor de las escuchas

Jorge «Fino» Palacios
Jorge «Fino» Palacios
El ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge «Fino» Palacios fue procesado ayer con prisión preventiva por orden del juez federal Norberto Oyarbide. El titular de la fuerza porteña es considerado supuesto coautor de la intervención irregular del teléfono de Sergio Burstein, integrante de la Asociación de Familiares de las Víctimas de la AMIA.

El magistrado también dispuso la citación a declaración indagatoria del ministro de Educación porteño, Mariano Narodowski, al considerar que la cartera no había podido acreditar el trabajo del supuesto espía Ciro James, principal imputado en el caso, en el ministerio. El juez tuvo en cuenta además la coincidencia de fechas entre la contratación del ex policía y abogado como supuesto «asesor informal» y la intervención irregular del celular del cuñado de Mauricio Macri, Néstor Leonardo, con la misma modalidad que en el caso de Burstein, los empresarios Carlos Ávila y Alfredo Coto, y el abogado Francisco Castex, entre otras víctimas de estas escuchas.

Oyarbide también ordenó un embargo de $ 10 mil contra Palacios y dispuso que permaneciera detenido en el penal de Marcos Paz, ante el riesgo de fuga y de entorpecimiento de la pesquisa. Al comisario retirado de la Policía Federal y ex jefe de la Metropolitana se lo acusa de los supuestos delitos de presunta «intervención indebida de comunicaciones y adulteración de documento público», y de la supuesta intervención «en un instrumento público de declaración falsas, concernientes a un hecho que el documento deba probar, de modo que pueda resultar perjuicio» (los artículos 153 y 293 del Código Penal de la Nación, respectivamente). Su defensa ya anunció que apelará la medida ante la Cámara Federal.

El procesamiento dictado ayer por Oyarbide se basó en que consideró acreditada la participación de Palacios en el entramado de espionaje armado en torno a los juzgados N°1 y 2 de Misiones, a cargo de Horacio Gallardo y José Luis Rey, agentes de inteligencia de la Policía de esa provincia, y Ciro James, supuestamente dedicado a utilizar recursos de la SIDE en su propio beneficio.

En el caso de Palacios, su procesamiento se limita por el momento a su supuesta coautoría en la pinchadura telefónica de Burstein. La imputación se basó principalmente en los 192 llamados que James y Palacios cruzaron entre diciembre de 2008 y setiembre de este año. El ex titular de la Policía Metropolitana había declarado conocer al supuesto espía desde 2003 y tener contacto esporádico con él, hasta que lo recomendó para ingresar a esa fuerza.

Oyarbide también destaca que los llamados no sólo aumentaron notablemente entre junio y setiembre de este año (en agosto comenzó el trámite de intervención de Burstein), sino también que subraya la gran cantidad de comunicaciones que cruzaron en días claves de la pinchadura telefónica del dirigente judío.

Además, recuerda que Burstein era uno de los mayores críticos de la designación de Palacios a cargo de la fuerza porteña, y que días después de que se produjera la intervención del teléfono que el dirigente utilizaba para hablar de cuestiones relacionadas a la causa AMIA, el comisario retirado fue procesado por su supuesta participación en el encubrimiento de pistas durante la investigación del atentado a la mutual judía.

Por otro lado, Oyarbide citó a indagatoria para mañana a las 10 al ministro de Educación porteño. Narodowski deberá explicar por qué contrató a James, a pesar de que uno de los coordinadores del área sugirió no hacerlo por falta de presupuesto, así como la razón de que James cobrara unos $ 6 mil por mes como asesor informal, mientras un alto oficial de la Metropolitana, como Roberto Ontivero, cobra $ 4 mil. El supuesto espía firmó contrato en la cartera en mayo de 2008, si bien supuestamente había empezado a trabajar el 16 de marzo de ese año. Días después de esa contratación -por $ 57 mil- el celular del cuñado del jefe de Gobierno comenzó a ser intervenido.

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