4 de febrero 2015 - 00:02

Producción de llamativa profesionalidad

Beirut - Se parece demasiado al set de filmación de una película en la que, como un actor y siguiendo indicaciones claras de un director, el piloto jordano Muaz Kasasbeh se mueve antes de ser quemado vivo por milicianos de Estado Islámico.

Pero no es ficción sino es atroz realidad subida a la web. Se trata de una filmación de 22 minutos de alto nivel profesional, destinada a cautivar a aspirantes a yihadistas de todo el mundo, con una sorprendente calidad de imagen y ritmo de narración.

Paradójicamente, un ritmo a lo Hollywood. Todo acompañado con una banda de sonido con canciones yihadistas de fondo, lo que busca crear un clímax especial.

Exhibe una emblemática toma de la reunión entre el rey jordano Abdalá y el presidente estadounidense Barack Obama para demostrar que, como una voz en off lo declama, Jordania es un puesto avanzado de la campaña de los 'cruzados' contra el islam.

Luego se enfoca al piloto que será asesinado sentado en una mesa y vestido con un uniforme naranja, quien explica en qué consistía su misión el día en que fue apresado.

Según explica, partió con su avión de la base aérea de Muwafaq al Salti, en Jordania, y durante su recorrido notó cómo un proyectil alcanzó su avión y se vio obligado a eyectarse, con lo que aterrizó en un río, donde fue capturado por los extremistas. Esta versión difiere de la ofrecida por el Pentágono estadounidense, que asegura que se trató de un accidente.

Kasasbeh luego habla de la composición de la coalición internacional encabezada por Estados Unidos y el fondo muestra las banderas de diferentes países que participan en la acción contra el Estado Islámico, en detalle cinematográfico.

Entonces, el piloto explica qué aeropuertos observó desde el avión, y también en este caso aparecen fotografías de varias pistas superpuestas, en otro montaje de notable factura.

El piloto jordano luego lanza un llamamiento a otros aviadores jordanos: Dejen de participar en esta operación para evitar que esto mismo les ocurra a ustedes y que sus padres sufran como los míos, acota, fiel al libreto de sus captores.

En la última imagen antes de que el fuego lo devore, se ve al piloto caminando entre yihadistas uniformados y encapuchados en un lugar en ruinas, aparentemente impactado por los bombardeos de la coalición, y contempla absorto los escombros, donde se presume que hay víctimas.

Antes de su muerte, el piloto aparece dentro de una jaula, con imágenes intercaladas de víctimas de supuestos bombardeos de la aviación de la coalición internacional, que encabeza Estados Unidos contra el EI y en la que participa Jordania.

Uno de los enmascarados porta una antorcha que otro yihadista enciende y acerca a una mecha, que se extiende a través de un reguero desde el exterior de la jaula hacia su interior, donde rápidamente la llama se expande y alcanza al piloto, que es quemado vivo en medio de movimientos desesperados.

Finalmente, tras estas impactantes imágenes, una máquina niveladora bulldozer cubre su cuerpo con escombros. También se ven cuerpos de las víctimas de los bombardeos, carbonizados, y, entre ellas, un niño muerto.

Un relato perfectamente montado con imágenes, breves parlamentos y que cumple fielmente el efecto buscado, al mejor estilo de los estudios de Los Angeles, pero al servicio del fundamentalismo islámico.

Agencias ANSA y EFE

Dejá tu comentario