4 de junio 2010 - 00:00

Reactivó el juez la pista de la SIDE

El juez federal Norberto Oyarbide reaccionó ayer ante una información que dejó trascender el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires respecto de la supuesta identidad de quien habría avisado al familiar de la víctimas de la AMIA que su teléfono estaba intervenido y solicitó a la Secretaría de Inteligencia (SI, ex SIDE) que informara si esta persona trabaja en su área o no.

Se espera que la oficina de Asuntos Jurídicos de la SI dé una respuesta hoy, sobre la base de la que el juzgado evaluará si cita a declarar como testigo a Hugo Álvarez o no. También es posible que ordene un análisis comparativo de las imágenes entre el hombre señalado como supuesto agente de la SI y las que tomó la cámara de seguridad del locutorio en el que se registró la llamada anónima que recibió la hija de Burstein en setiembre pasado. Así se le habría advertido al familiar de las víctimas de la AMIA que su teléfono «lo tiene pinchado el Fino Palacios», si bien existen otras versiones que indican que el dirigente social se habría enterado cuando estaba en Nueva York, en una comitiva que acompañaba a Cristina de Kirchner.

La información respecto del supuesto agente se conoció ayer, a partir de los datos que trasmitieron las defensas de los funcionarios del Gobierno porteño imputados en la causa de las escuchas ilegales a los diarios Clarín y La Nación respecto de la identificación del supuesto autor de la llamada.

En el Gobierno porteño ayer no daban explicaciones claras sobre quiénes tenían estos datos: si era la defensa del jefe de Gobierno, Mauricio Macri, o del ministro de Justicia y Seguridad, Guillermo Montenegro. El primero está procesado como supuesto partícipe en una asociación ilícita en los casos de las intervenciones de Burstein y de su cuñado, Néstor Leonardo; el segundo fue sobreseído del supuesto delito de encubrimiento de esa asociación ilícita.

No es la primera vez que se escucha la versión de que la Secretaría de Inteligencia del Estado habría estado detrás de la denuncia de las pinchaduras. El problema ahora es probar que Álvarez (quien tendría el seudónimo de Hugo Altamirano) fue quien llamó a Burstein y que trabaja para la SIDE. Hasta el momento, ni la defensa de Macri ni la de Montenegro realizaron ninguna presentación al respecto. Tampoco se sabe si aportarán más datos a los que brindaron a esos dos diarios, ya que la forma en que obtuvieron las pruebas puede generar un nuevo problema al jefe de Gobierno y al ministro de Seguridad y Justicia.

Oyarbide también citó a los autores de las notas periodísticas publicadas ayer para que ratificaran y ampliaran en lo posible la información. Mientras tanto, la pesquisa sigue avanzando: ayer fue indagada nuevamente la secretaria del juzgado de Posadas, Mónica González, quien ofreció una jugosa declaración, más de tenor sentimental que judicial (ver nota aparte).

Días atrás también declararon el coronel retirado y amigo del supuesto espía Ciro James, Jorge Zenarruza, y el decano de la Facultad de Humanidades de la Universidad de La Matanza, Fernando Darío Luján Acosta (ver aparte).

Por otro lado, los investigadores del caso están profundizando otras líneas de la pesquisa como la intervención del celular de Alicia de Costa, cónyuge del Jorge Navarro, hermano del presidente del Exxel Group, Juan Navarro. Se investiga quién fue el responsable de las pinchaduras.

En cuanto a la recusación que la defensa de Macri presentó ante la Cámara Federal y para la que tiene audiencia el martes que viene, los investigadores del caso tienen buenas perspectivas de que el tribunal confirme a Oyarbide en la causa. En Comodoro Py se asegura que si la Cámara confirmó al magistrado frente a la recusación de Montenegro -que era más sólida desde el punto de vista técnico- es difícil que lo aparten de la investigación ahora.

Hay más dudas, en cambio, sobre la confirmación del procesamiento de Macri, especialmente en la imputación por Burstein, que está más relacionada al ex jefe de la Policía Metropolitana, que al jefe de Gobierno. Palacios está procesado con prisión preventiva por supuesta asociación ilícita, como James.

Sin embargo se espera que el procesamiento por el caso de Leonardo se mantenga firme. Imputación que de todas maneras sería insuficiente para que Macri fuera condenado en cualquier juicio oral y público.

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