6 de marzo 2009 - 00:00

Resiste Macri otro envión gremial en año de urnas

Los camioneros de Hugo Moyano se concentraron en el barrio porteño de Constitución, donde paralizaron el tránsito para reclamar una deuda de la administración macrista con empresas para las que trabajan.
Los camioneros de Hugo Moyano se concentraron en el barrio porteño de Constitución, donde paralizaron el tránsito para reclamar una deuda de la administración macrista con empresas para las que trabajan.
A Mauricio Macri pareció estallarle ayer la campaña electoral en la Ciudad de Buenos Aires aun cuando demora la convocatoria a las elecciones porteñas. Dos gremios fuertes de la CGT ligados al kirchnerismo, como los camioneros y los obreros de la construcción, bloquearon el tránsito en distintos puntos de la Ciudad con protestas contra su administración y al mismo tiempo. Los funcionarios macristas consideraron «sospechosos» los reclamos, en una jornada de caos para la circulación con piquetes en la puerta de la Jefatura de Gobierno, frente a la Plaza de Mayo, y en Constitución, el punto de transferencia de transporte más concurrido de la Capital Federal.
Los camioneros llevaron cerca de cuarenta vehículos de recolección de residuos a la intersección de Caseros y Salta (Constitución), junto a varios centenares de manifestantes.
Los obreros de la construcción marcharon de Plaza Miserere -otro punto concurrido de la Ciudad- hacia la Jefatura de Gobierno porteña para entregar un petitorio.
La Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) protestó por lo que supone es la paralización de las obras de subtes, lo que ocasionaría despidos en el sector. Los camioneros reclamaron un pago a las empresas que limpian sumideros, aduciendo que les provoca perjuicios salariales e inestabilidad laboral.
El Gobierno macrista salió a repeler los reclamos de los obreros negando que existiera tal situación, aunque hoy habrá una reunión con representantes de la Cámara Argentina de la Construcción y funcionarios de la Ciudad.
En cambio, a los camioneros, encabezados por Pablo Moyano, se les abrieron las puertas de los despachos municipales para firmar un acta acuerdo con dos ministros y referentes de seis empresas dedicadas a la limpieza de la Ciudad. En el trasfondo de la pelea se tramita una prórroga de los contratos de recolección de residuos que rechaza el moyanismo (ver nota aparte). Los camioneros además paralizaron ayer totalmente el servicio de atención a sumideros, bocas de tormenta, tanques atmosféricos y provisión de agua a las villas de emergencia.
Las columnas de la UOCRA, que el año pasado ya relizaron una decena de piquetes en la Capital Federal, cortaron el tránsito y se entregaron a una marcha desde Constitución hasta la sede de la comuna en Bolívar 1 y Avenida de Mayo, al tiempo que allí se manifestaban los camioneros. Pablo Moyano aseguraba allí que «el Gobierno de la Ciudad no les paga a las empresas desde hace seis meses y éstas empezaron a suspender empleados. Pobre Macri si es que llega a haber un solo despido», amenazó el sindicalista. «Mauricio Macri se equivoca al recortar gastos y producir despidos de trabajadores», insistió este Moyano.
Interlocutores
Las negociaciones con el Ejecutivo se extendieron, con cuarto intermedio incluido, por más de seis horas. A los sindicalistas los atendió el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, y el de Espacio Público, Juan Pablo Piccardo, en una reunión de la que participaron las empresas a las que el Gobierno les adeuda. Esas firmas se ocupan de la limpieza de los sumideros y otras tareas de higiene urbana en las villas de emergencia. Según los funcionarios porteños, «por cuestiones burocráticas» se les adeuda en conjunto $ 15 millones de 2008 que ayer pactaron cómo se pagará. La propuesta detuvo las amenazas de los camioneros de hacer un paro que provocaría la no recolección de residuos domiciliarios.
Los gremialistas celebraron el compromiso de abonar «los dos meses de salarios caídos, retrotraer suspensiones y despidos y abonar una bonificación de 500 pesos para los trabajadores», según contó Moyano que debían las empresas. Además, el gremialista confió que con su padre, Hugo, habían mantenido una reunión en la cual el jefe porteño les había adelantado un recorte en los contratos de recolección de la basura (ver nota aparte).
El jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, consideró «sospechoso» que se movilicen en el mismo día contra la gestión de Macri dos gremios.

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