18 de mayo 2017 - 00:00

Santa Cruz, sin acuerdo aún con Nación por déficit

Con la asfixiada Santa Cruz sumida en una nueva jornada de paros por los retrasos salariales, continuaron ayer las negociaciones en Río Gallegos entre el Gobierno nacional y la administración de Alicia Kirchner (FpV) en pos de acordar un ajuste gradual del déficit, que destrabará una asistencia financiera amplia.

"Venimos tratando de encontrar la vuelta para resolver una grave situación que afecta a todos los santacruceños, sobre todo por los más de 40 días sin clase", aseguró ayer el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

En sintonía, en la reunión de mandatarios del PJ de ayer en Buenos Aires (ver aparte) el vicegobernador santacruceño, Pablo González, confirmó que aún no arribaron a un entendimiento.

Para pilotear las conversaciones desembarcaron el lunes en la capital provincial -en un marco de hermetismo- el subsecretario de Relaciones con las Provincias del Ministerio del Interior, Paulino Caballero, y el director nacional de Política Fiscal, Gustavo Giussi. El negociador anfitrión es el ministro de Economía, Juan Donnini.

La exministra de Desarrollo Social se niega a retocar la planta de estatales o el régimen previsional para llegar al equilibrio fiscal en 2019, como exige Nación.

Con un déficit que este año escalaría a los $6 mil millones, desde la Casa Rosada reclaman un programa de recorte del rojo creíble para abrir la ayuda, que incluye un préstamo del Banco Nación de entre $750 millones y $900 millones y la refinanciación de vencimientos por $800 millones.

En cambio, desde la cartera de Hacienda que comanda Nicolás Dujovne ya dejaron claro que no ven viable la colocación de un bono por u$s350 millones, como ventilan desde el Gobierno santacruceño, ante la nula confianza que el distrito genera en el mercado y el temor a un default.

En este marco, circuló una versión en torno a una presunta intención del sanluiseño Alberto Rodríguez Saá de brindar una asistencia financiera a Santa Cruz, ante un supuesto pedido de Cristina de Kirchner. Sin embargo, el rumor fue desestimado ayer desde el entorno del gobernador.

Alicia Kirchner necesita con urgencia fondos para completar los sueldos -recién está abonando con cuentagotas abril- y para otorgar una recomposición. Mientras, el distrito continúa paralizado por las huelgas, y ni siquiera comenzaron las clases el 6 de marzo.

En ese clima de tensión, sobre la medianoche del martes fueron detenidos el titular de la Caja de Previsión Social, Ariel Ivovich, y su hermano, Patricio Ivovich, por supuestas "lesiones leves reiteradas, amenaza y daño", tras ser denunciados por haber agredido a dos jubiladas y sus dos abogadas, en el marco de las protestas por las demoras en el pago a los pasivos.

Ayer jubilados y trabajadores marcharon para exigir su renuncia. Con esa consigna, elevaron un petitorio a la mandataria, que debió ser entregado en la Jefatura de Policía porque -aseguraron- "la Casa de Gobierno está cerrada".

Ariel Ivovich -detenido en la comisaría de Chimen Aike- declararía hoy ante la jueza Marcela Quintana.

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