Se asoman los osos

Edición Impresa

Una jornada con olor a "vuelo hacia la seguridad" en las bosas del mundo, el petróleo desandando el 2,3 por ciento y la situación política en Brasil volviéndose cada vez más rocambolesca (el ex presidente "Lula" pasó de sospechado de corrupción a ministro de la nación, incorporando una serie de inmunidades legales a las que no resignará). Con este escenario por trasfondo, abrió y se movió ayer la plaza local de acciones. Así los papeles más negociados arrancaron con una merma en torno al 1,8% en la primera media hora de operaciones, que pasado mediodía se profundizaba a más del 3,6%, para moverse a partir de ahí de manera "lateral". Principal culpable del derrumbe, la Petrobras brasileña, cayendo algo parecido al 10 por ciento, que se suma al 7 por ciento que cedió durante la rueda previa.

El problema es que sin negar la influencia de la brasileña (sin ella la caída del Merval se atemperaba teóricamente al 1,62%), apenas Siderar y el Banco Macro parecían de a ratos escapar al malhumor general (al cierre sólo el banco quedó ganando, un 0,83% mientras la siderúrgica cedía el 0,69), promediándose durante la tarde 53 mermas frente a 10 papeles en baja y sólo 3 sin cambio (al cierre quedaron 52 en baja, frente a 8 sin cambio y 12 en suba con $ 263 millones operados en acciones). Mientras tanto avanzaban las peroratas en el Congreso, tratando de malamente explicar las dos posiciones alternativas frente al pago a "los buitres", a las que el mercado prestaba poca y nula atención (nadie en su sano juicio puede pasarse 20 horas escuchando pobrísimas discusiones político/técnicas).

Liderando las mermas, detrás del -9,87 de Petrobras se anotó el -4,42% de Edenor y el -4% de YPF arrastrando al Merval el 3,74% abajo a 12.076,37 puntos. Con cinco ruedas consecutivas de baja, en las que la cartera teórica pierde un 9,91%, ya no es cuestión de hablar de "cuestiones puntuales" ni de un mercado que "adelantó.

Dejá tu comentario