- ámbito
- Edición Impresa
Sigue la presión en la plaza para frenar el “blue”
Alejandro Vanoli
Es una rutina que empieza a repetirse desde los despachos oficiales: esforzarse por alertar diariamente a los medios de prensa sobre los golpes que da cada uno de los organismos en la City, para multiplicar la repercusión de las sanciones y generar pánico entre los operadores de Bolsa y del mercado cambiario. El único objetivo es achicar al máximo los negocios, provocar una baja en los indicadores más sensibles y simular con esto que se resuelven con cierta eficacia los profundos problemas cambiarios que arrastra la economía local. En los bancos, mientras tanto, creen que el efecto es transitorio, si bien consideran que hubo señales sobre un modesto ingreso de dólares, y que habrá que esperar a la última semana de noviembre para empezar a notar en los precios del mercado las mismas inconsistencias de siempre.
En el Boletín Oficial, el Gobierno publicó ayer que dará 10 días hábiles para que un grupo de nueve personas y cuatro empresas presenten su descargo ante la gerencia de asuntos contenciosos en lo cambiario del Banco Central. Y en un comunicado enviado a los medios, la CNV arremetió contra Arpenta y JR Bursátil y señaló, otra vez, la existencia de cajas de seguridad. Sobre la primera sociedad de Bolsa dijo que "se pudo corroborar en sus oficinas la existencia de 48 cajas de seguridad, utilizadas para prestación de servicios a clientes", y que "se trata de una situación que excede el marco de actividades que puede desarrollar una sociedad de Bolsa en el contexto regulatorio del mercado de capitales". Sobre la segunda sociedad de Bolsa, señaló la relación que mantenía con las sociedades La Moneta Cambio y Forex Bursátil: "Se encontró una caja fuerte de pared y un montacargas que comunicaba el primer piso con el tesoro de la casa de cambio La Moneta Cambio que operaba en el subsuelo del edificio, evidenciando la falta de independencia entre las sociedades", comentó.
Este viernes, además, la CNV hizo saber al Ministerio de Economía sobre el sumario que le inició a fin de septiembre al presidente del Banco Macro, Jorge Brito, y a todo su directorio (entre los que figuran hijos del banquero), por no informar al mercado sobre la demanda que le hizo una asociación de consumidores (Proconsumer) por cobrar seguros de vida en forma excesiva a través de préstamos bancarios. En el banco argumentan que la suma reclamada es tan insignificante para el patrimonio de la entidad (se estima que es inferior a los $ 7 millones) que, sobre esta denuncia, no había nada "relevante" que dar a conocer.
El plan del Gobierno parece ser dar publicidad a los controles, inspecciones, multas y sanciones que aplica cada día para lograr que el mercado se autocensure y se limite a sí mismo.
Con esta política, pero también con la absorción de pesos, las señales sobre un eventual ingreso de dólares y arreglo con los holdouts, la brecha se redujo ya del 89% al 53%.


Dejá tu comentario