6 de agosto 2009 - 00:51

Subieron real y el euro (quita presión a una devaluación)

Subieron real y el euro (quita presión a una devaluación)
Gracias al comportamiento de las monedas de los principales socios comerciales de la Argentina en lo que va del año, el tipo de cambio real multilateral acumula una mejora de más del 17%. Esto equivale hoy a haber llevado el dólar nominal a $ 4,20 (ayer cerró en $ 3,84). Se trata de la mayor suba histórica sin haber recurrido a una devaluación. Visto así, las presiones devaluacionistas de algunos sectores tras la derrota electoral del Gobierno no tienen demasiado asidero en el corto plazo. Es que Bernanke (titular de la Fed) y Trichet (del BCE), en gran parte, le ahorraron el trabajo sucio a Martín Redrado, al que también aportó su granito de arena el presidente brasileño Lula da Silva. Porque el 70% de la mayor competitividad lograda por el peso frente al real y al euro básicamente está explicada por la depreciación brutal del dólar en el mundo, un 13% en dicho lapso. También jugó a favor de la mejora del tipo de cambio real el hecho de que la inflación de la Argentina fue superior a la de Estados Unidos. Esto explica el resto de la mejora.

En tal sentido, el economista Miguel Broda destaca una curiosidad: si el cálculo del tipo de cambio real se realiza tomando la inflación oficial, se llega a uno de los niveles más altos de la historia.

Por otro lado, el titular del BCRA ha recibido la bendición de la apreciación del real brasileño que en lo que va del año acumula un 22%, volviendo milagrosamente a una relación de dos por uno (ayer el dólar en Brasil cerró en 1,81 real).

El tipo de cambio real alcanzado en la actualidad, contemplando la inflación estimada por el sector privado, y tomando como base diciembre 2001 igual a 1, es hoy equivalente a 2,04; junio 2002 es el máximo, de 2,81. El euro, por su parte, cerró a 1,44 contra el dólar. Llegó a estar en 1,26.

Cabe recordar que el BCRA monitorea el devenir del real como referencia para las bandas del tipo de cambio nominal, por lo que en el corto plazo no tendría mayores necesidades de intervenir en la plaza local.

Sin duda, esta mejora del tipo de cambio real multilateral constituye un factor positivo en aras de una recuperación del nivel de actividad. Sin embargo, está claro que el tipo de cambio por sí solo no garantiza un despegue del sector externo, y por ende, un mayor ingreso de divisas. Es más, en el seno del BCRA existe una honda preocupación sobre el flujo de dólares del segundo semestre, frente al mantenimiento del ritmo de la fuga de capitales.

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