2 de julio 2015 - 00:00

Surge nueva Casación: juraron más conjueces

 Los conjueces Roberto Boico y Norberto Frontini juraron ayer ante la Casación Penal federal. Cubrirán despachos vacantes. Se suman así a Claudio Vázquez, que reemplazó a Luis Cabral luego de que éste fuera removido por la Magistratura.

El acto, que contó con la presencia de la titular del cuerpo colegiado, la camarista Gabriela Vázquez, convocó a las figuras más rutilantes del fuero federal. Las presencias (y las ausencias) fueron la llave para entender parte del panorama actual.

De los jueces de la Casación el único ausente fue Eduardo Riggi, que suele prescindir de este tipo de encuentros desde que protagonizara un expediente por supuestos sobornos en el máximo tribunal penal a partir del caso por el crimen del activista Mariano Ferreyra. Ese bajo perfil en público coexiste con un estilo candente en las deliberaciones cotidianas.

La presencia de toda la Cámara (en su amplitud de ideas y doctrinas) confirma el desaire que ya el martes había sufrido Cabral cuando todos los camaristas aceptaron a los conjueces. Ganador habitual de las elecciones del gremio de jueces, creador de una amplia red de punteros y juntavotos en jurisdicciones de todo el país, la instantánea de ayer terminó de demostrar la debilidad de su predicamento en la Cámara en la cual subrogaba.

Mientras tanto, la cautelar en favor de Cabral no aparece. Ayer por la tarde, en un cónclave de camaristas en lo Contencioso reunidos en un inmueble aledaño al Palacio de Tribunales, recordaban que fueron los jueces, justamente, los primeros en armar un reglamento que le permitiera a la Magistratura designar subrogancias que se extendieran por más de 60 días. Fue durante la administración de Néstor Kirchner. Y Cabral era consejero en representación de los magistrados.

En ese momento fue una oportunidad excelente para acordar las subrogancias entre los propios jueces, lo cual daba lugar a todo tipo de negociaciones y acuerdos.

Dos años más tarde, la Corte dio de baja ese reglamento con el fallo Rosza. Un dato clave para evaluar la verisimilitud del planteo que esgrime Cabral.

Además, tal como recordaron los camaristas, fueron los propios representantes de los jueces Alejandro Sánchez Freytez y Mario Fera quienes votaron para retirarle la subrogancia al juez de La Pampa José Charlín, cuando éste era denunciado por amenazar a sus empleados con su escopeta.

Entre los magistrados de primera instancia se destacaron Marcelo Martínez de Giorgi, María Servini de Cubría, Daniel Rafecas, Sebastián Casanello y Rodolfo Canicoba Corral. Las presencias de los dos primeros también señalan una evolución del escenario que el kirchnerismo ostenta en la Justicia federal. Martínez de Giorgi era visto hasta hace sólo algunos meses como un juez fuertemente hostil, pero luego de dos visitas al Ministerio de Justicia esa óptica se modificó.

Algo similar ocurre con Servini. De relación siempre correcta con el oficialismo, en Balcarce 50 encendieron las alarmas cuando se conoció el dato de su participación en una reunión de jueces federales organizada en diciembre, en el peor momento del clima con el Gobierno.

La llegada del año electoral y sus avatares, que la ubican a Servini como una gerente de la elección, armonizaron el diálogo aunque, debe decirse, persista cierta inquietud sobre su investigación en las cuentas de la AFA.

De la Cámara Federal asistió Jorge Ballestero, camarista rutilante que en lo que va del año ha entendido en asuntos decisivos para el Gobierno y que tiene en su haber el hecho de que en su última jura tuvo en primera fila a Daniel Scioli.

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