Los inversores observan con preocupación los efectos que esta mayor participación del Estado puede tener en los resultados de la empresa. Pero sobre todo se considera otra señal preocupante en relación con el creciente rol que el Estado está teniendo en la actividad económica. Siderar fue la contracara: luego de varios días consecutivos de baja por el enfrentamiento entre el titular de Techint, Paolo Rocca, y el Gobierno, ayer subió el 3,15% luego de signos de acercamiento.
Otra empresa que cotiza en el índice Merval y que ayer resultó castigada, aunque después de la rueda, fue Edenor. Moodys Latin America le bajó la calificación a su deuda a Caa1 desde B3, manteniendo además la perspectiva negativa. Ello significa que en caso de no haber un cambio en las actuales condiciones podría sufrir nuevas rebajas en su nota. La acción cayó ayer el 1,25% y cerró a $ 0,71. La baja en las calificaciones ha sido impulsada por el pobre desempeño operativo de Edenor durante 2012 y el sostenido problema del congelamiento de tarifas. La baja también refleja las limitaciones de liquidez que la compañía afrontará en los próximos trimestres si la situación del congelamiento de tarifas no se revierte». Pero Moodys fue particularmente dura al explicar por qué la perspectiva de la nota se mantiene negativa: «Si el congelamiento de tarifas no es atendido por el Gobierno o por las autoridades reguladoras, la tendencia declinante de los márgenes operativos y la generación de efectivo negativa de Edenor harán que las operaciones de la compañía resulten insostenibles antes de lo previsto, muy probablemente antes de fin de año».
Éstas fueron otras consideraciones de la calificadora sobre la situación de Edenor:


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