La lista incluye la estatal aeroportuaria Infraero, la portuaria Docas y dos aseguradoras: la Caixa Seguros y el Instituto de Reaseguros de Brasil.
Para la privatización de la empresa Correios es necesaria la aprobación del Congreso. El primer paso será reestructurar el plan de negocios de la empresa, que tuvo pérdidas de 2.100 millones de reales (596 millones de dólares) el año pasado. Una de las ideas en elaboración es dividir la empresa en unidades, como logística y encomiendas, por ejemplo, que pueden ser transferidas integralmente al sector privado.
"La situación financiera de los Correios es muy complicada, pero la empresa tiene buenos activos y puede ser valiosa. Primero, vamos a tener que reestructurar el modelo de negocios", dijo un funcionario del Ministerio de Hacienda, que conduce Henrique Meirelles, al diario O Globo.
En el caso del sector eléctrico, el éxito de las subastas de hidroeléctricas realizado en diciembre, que generaron 4,80 millones de dólares para las arcas públicas pese a la situación de incertidumbre política, sirve de estímulo al plan. En este caso, la idea es vender activos, como líneas de transmisión ya terminadas y con contratos firmados.
Más allá de reducir el déficit fiscal, una de las principales metas de Meirelles, el plan privatizador apunta a resolver la situación de algunas compañías que se considera prácticamente quebradas que requieren con urgencia inversiones. En el caso de Correis, por ejemplo, el proceso podría demorarse debido a la necesidad de reestructurar la empresa antes de su traspaso al sector privado.
En rigor, recordó O Globo, la lista de compañías a privatizar ya había sido preparada en secreto durante la gestión de la suspendida presidenta Dilma Rousseff, y la idea de Temer es seguir adelante con esos planes y ampliar sus alcances.
Entrarían es esa ampliación las participaciones del Gobierno central en BNDESPar (sociedad de acciones, brazo del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social, BNDES), en Centrais de Abastecimento de Minas Gerais (Ceasaminas), en la Companhia de Armazéns e Silos do Estado de Minas Gerais (Casemg), en Novacap y en Terracap (compañía de urbanización y agencia de desarrollo de Brasilia), entre otras.
Las primeras declaraciones del presidente interino prenunciaron un "cambio de rumbo" para combatir "la peor crisis económica en la historia de Brasil, según dijo el viernes.
"Con la ayuda de todos, quiero encarrilar este país en los próximos dos años y siete meses", dijo Temer en la primera entrevista que concedió tras asumir la jefatura de Estado, dando evidentemente por descontado que su mandato no se limitará a los 180 días por los que fue suspendida Rousseff para ser enjuiciada políticamente por las "pedaladas" fiscales sino que ésta será destituida de modo permanente.
"Quiero que al dejar la presidencia me miren y por lo menos digan: 'Este tipo ordenó el país'", dijo a la revista Época.
Relegada al Palacio de Alvorada, la residencia oficial, la primera presidenta de Brasil convocó el viernes a la prensa extranjera para denunciar al "Gobierno ilegítimo" de Temer.
"Brasil tiene hoy un Gobierno provisorio, interino y una presidenta electa por 54 millones. Hay un Gobierno interino e ilegítimo desde el punto de vista de los votos. Lucharemos para volver", sostuvo.
| Agencias Brasil247, Reuters y AFP, y Ámbito Financiero |


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