Temer vetó una ley que aliviaba las deudas estaduales
Enfrentado. El presidente brasileño dio la espalda a una medida aprobada por la bancada oficialista.
Brasilia - Michel Temer vetó parte de un proyecto de ley en virtud del cual los estados con crisis de liquidez recibirían un perdón temporal de sus deudas con el gobierno federal para aliviar sus problemas fiscales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El presidente brasileño "decidió vetar parcialmente el proyecto de ley que prevé la renegociación de las deudas con la Unión", informó en un comunicado el Ministerio de Hacienda.
La ley, aprobada la semana pasada por la Cámara de Diputados, extiende por 20 años el plazo para saldar la deuda de los Estados brasileños con la Unión y permitía -en el capítulo que fue vetado-, para aquellos en situación de "calamidad financiera", suspender los reembolsos por tres años a condición de que aprueben un plan de recuperación.
El Ejecutivo pretendía que la ley exigiese contrapartidas específicas a los Estados en peor situación -como la prohibición de crear nuevos cargos o de aumentar los salarios de funcionarios públicos-, a cambio de aliviar el peso de sus deudas. Pero los diputados (la mayoría aliados del Gobierno de Temer) desafiaron al gobierno, retiraron del texto esas disposiciones y determinaron que las contrapartidas fuesen definidas por leyes de cada Estado. Por ello, el Gobierno optó por vetar parcialmente la ley.
Meirelles ya había anticipado que la ley podría ser vetada y que no habría espacio para que los Estados escapasen del severo ajuste fiscal que Brasil emprendió bajo su comando, con el que planea recuperar la confianza de los inversores para revertir su peor recesión en más de un siglo.
Hacienda "sigue trabajando para encontrar una solución que dé instrumentos a los necesarios ajustes fiscales de los Estados", añade el comunicado.
Los cambios aprobados por los diputados prohíben que el Gobierno ayude a estados endeudados sin violar la ley de responsabilidad fiscal, dijo una fuente del Ministerio de Hacienda. Brasil tiene 26 Estados (y un Distrito Federal), buena parte de ellos con las cuentas en rojo. Tres Estados -Río de Janeiro (sudeste), el segundo más rico del país; Minas Gerais (sudeste) y Río Grande do Sul (sur)- se vieron obligados este año a declararse en situación de "calamidad financiera".