La Fiscalía y la Policía británicas anunciaron ayer el inicio de una investigación por supuestas torturas a sospechosos de terrorismo en Libia, después de que dos opositores al derrocado Muamar al Gadafi denunciaran vejámenes a manos de agentes del Reino Unido en la época en que ese país era aliado del régimen depuesto. El caso es el de la captura y torturas cometidas en 2004 contra Sami al Saadi y Abdel Hakim Belhaj. Éste era jefe del antigadafista Grupo Islámico Combatiente y fue capturado en Tailandia y entregado a Libia supuestamente por agentes británicos. En 2011 se convirtió en uno.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario